sábado, 31 de julio de 2010

Número 17 de Ritmos del Mundo

En este número, correspondiente a los meses de julio y agosto, artículos y entrevistas de: Germán López, Vinicius Cantuária, Los Amigos Invisibles, Kottarashky, Eva Cortés, Zulú 9.30, Orquesta Sondeseu, TRok Tok Tokm, Youssou N’Dour, Totó La Momposina, León Gieco, María del Mar Bonet..

Las clásicas secciones de La Claquetam En Directo, Discos, De Viaje y las columnas de opinión de Jordi Bianciotto, Jordi Turtos y la mía “A vueltas con los bicentenarios” publica en este blog hace tiempo.

viernes, 30 de julio de 2010

Sin noticias de "El Ambigú"


No recuerdo cuándo escuché o leí por primera vez a Diego A. Manrique, pero me acuerdo perfectamente dónde le conocí. Fue en los Encuentros de Juventud “Cabueñes 84” en la antigua Universidad Laboral de Gijón, hoy reconvertida en LABoral Centro de Arte y Creación Industrial. Dirigía un curso sobre “Cultura Rock” y a mi me encargaron hacer las veces de secretario o algo parecido. Entonces no había becarios y los más jóvenes y/o pardillos nos teníamos que encargar de las cosas más diversas y absurdas. Fue un buen encuentro. Siempre recuerdo cuando decidimos saltarnos las normas y comenzar a las 11 o las 12 horas y no a las nueve como estaba anunciado. “Los de la música trasnochamos y no madrugamos. Es uno de los motivos para dedicarnos a esto” fueron algunos de nuestros argumentos para retrasar las sesiones. Por tal motivo nos perdimos algunas de las intervenciones políticas como la del Ministro de Cultura Javier Solana, recibido al grito de “OTAN NO, BASES FUERA”. Ignacio Quintana, entonces Director General de la Juventud, me convenció para acudir, los dos vivíamos en el distrito de Hortaleza (Madrid) y habitualmente hablábamos de temas relacionados con las políticas culturales en el ámbito local. Nacho era capaz de convencer a cualquiera con sus argumentos. Con el tiempo descubrí que fue uno de los redactores de Rueda Ibérico, posiblemente la publicación antifranquista más implacable que haya existido.

Desde aquellos encuentros comencé a seguir profesionalmente a Diego. La admiración aumentó cuando dirigió Historia del rock para El País. En las páginas de este diario, en Efe Eme, en Radio 3 y en otras muchas publicaciones hemos aprendido mucho gracias a sus comentarios. Nos ha enseñado a entender la música de manera diversa y plural. No puedo de dejar de recordar la polémica que se montó en La Habana por unos comentarios injustos de Bladimir Zamora en una de las publicaciones de las Juventudes Comunistas de Cuba, creo que El Caimán Barbudo. Sufrió muchos ataques cuando fue uno de los máximos responsables de que la música cubana, más allá de la oficial, se difundiera entre nosotros. Siempre escuchamos con agrado sus comentarios sobre la colección La Sonora Cubana que producíamos para Virgin España.

Recuerdo un día de 2002, llegando al mediodía a nuestras oficinas de la Gran Vía madrileña, que Yolanda me comentó que había venido un responsable de la discográfica del Grupo Prisa para proponernos organizar la primera gira española de Los Tigres del Norte. No entendíamos bien la propuesta, ya que el grupo mediático tenía su propia promotora. Con el tiempo descubrimos que fue Diego quien nos sugirió ya que conocía nuestra admiración por los mexicanos. Poco tiempo después hicimos la presentación en la Fnac de Madrid, con todos los integrantes del grupo, el flamante responsable de la Academia de Cine Alex de la Iglesia y por supuesto Diego. Fue una gira inolvidable, como la del año siguiente.

En el año 2004 le encargamos el texto de nuestro libro-disco “Las músicas de Argentina” dentro de la colección sobre “músicas del mundo” que editamos para Fnac-España y para el festival La Mar de Músicas. Pasaba a formar parte de esos amigos de Radio 3 que han colaborado con la colección como la actual directora Lara López, Carlos Galilea, Kiko Helguera o José Miguel López.

Muchas veces hemos valorado sus opiniones profesionales cuando nos embarcábamos en algún proyecto desconocido. Siempre dispuesto a darnos un consejo desinteresado mientras compartíamos una copa, práctica olvidada desde hace años debido a los problemas de salud que tuvo. Cuando desarrollamos el proyecto exposición-libro “Música y compromiso” se encargó del texto sobre la música de Cuba. Ninguna de las personas a las que se lo propusimos en la isla contestó a nuestra sugerencia. Se prestó a realizarlo aún sabiendo las opiniones que los responsables culturales cubanos tenían sobre él, fruto de los ataques malintencionados que ya he comentado anteriormente.

Cuando le nombraron Director Adjunto de Radio 3 todos nos felicitamos por el reconocimiento a la labor de años de nuestro boss musical. No conozco su labor como gestor, pero su talento y criterio musical seguro que iba a enriquecer a la emisora.

Hace unos días nos enteramos de su salida. Mágicamente la noticia no ha saltado a los medios hasta hace dos días. Supongo que habrá motivos diversos. La crisis, los ajustes, las vendettas internas… Sólo decir que lo siento de verdad. Diego ha sido, espero que lo siga siendo, un maestro en la enseñanza y difusión de todo tipo de músicas. Con nosotros ha tenido un comportamiento ejemplar, admirable. Hemos aprendido a valorar la diversidad musical y reconocerla en toda su inmensidad. Si da pena la deriva cultural que están sufriendo muchos medios de comunicación en nuestro país, más te da cuando esto ocurre en los públicos. Todas estas políticas las pagaremos nosotros, pero las sufrirán otras generaciones que no tendrán voces de referencia que apuesten por la pluralidad, por la diversidad.

Hace años, cuando se publicó el libro Radio 3: 20 años me llamó la atención que mientras casi todos los que escribieron en el mismo se dedicaban a hacer un repaso-balance sobre sus programas, Diego sorprendió hablando sobre “la radio más exclusiva”. No hablaba de “El Ambigú”, ni de Radio 3, comentaba la importancia de emisoras como “Radio Activa-Onda Mujer” que realizaban un grupo de mujeres presas en la cárcel de Carabanchel. Deseaba que las responsables de aquella iniciativa le escucharan.

Diego hoy hemos dejado de escucharte, pero sabemos que será un corto paréntesis. Además de leerte queremos seguir oyéndote. Tu forma de comunicar, de transmitir siempre, aunque seguramente nunca ha sido tu deseo, ha sido exclusivo. Formas parte de la historia de la radio de este país y también de la nuestra. Eso nadie, ni nada, lo puede cambiar.

Gracias compañero por estos años de buen hacer.

"Yo no te pido la luna" Javiera Mena

La canción que más he escuchado en lo que llevamos de verano.

"Muchas gracias" por Forges. Tras prohibirse los toros en Catalunya


Festival Noches de Ramadán 2010

El Festival NOCHES DE RAMADÁN sigue creciendo

Se celebrará en Madrid, Las Palmas de Gran Canaria y Alicante.

Alicante se suma este año a la celebración de Noches de Ramadán 2010 y será una de las tres ciudades, junto con Madrid y Las Palmas de Gran Canaria, que acogerán esta nueva edición del festival, organizado por Casa Árabe entre el 1 y el 11 de septiembre.

Durante Noches de Ramadán 2010 se dará a conocer, a través de conciertos, conferencias, cine y talleres para niños y jóvenes, los aspectos culturales, lúdicos y sociales de esta festividad.

Debido al gran éxito de público obtenido en Madrid en ediciones anteriores, el año pasado Casa África decidió sumarse a la organización de esta iniciativa, gracias a lo cual el público de Las Palmas de Gran Canaria pudo disfrutar y disfrutará nuevamente este año del Festival.

Este año, Casa Mediterráneo ha querido sumarse a la celebración y, junto a Casa Árabe, organizará el festival Noches de Ramadán por primera vez en distintas localidades de la provincia de Alicante. De esta forma, Noches de Ramadán, coorganizado con la Asociación Cultural Fabricantes de Ideas y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), continúa creciendo y consolidándose como el evento de referencia en nuestro país dentro de su ámbito.

Noches de Ramadán pretende familiarizar al público español con algunos aspectos menos conocidos del Ramadán y de las culturas de los países árabes y musulmanes, mostrando la diversidad existente y aproximando culturas dispares y cercanas cada vez más relacionadas entre sí y con una gran presencia en nuestro país.

Esta diversidad cultural se mostrará en la conferencia Las geografías del islam (Madrid, 6 de septiembre; Alicante, martes 7), en la que se explicarán las distintas ramas del islam que se practican actualmente, así como las diferencias culturales entre los países y continentes con comunidades musulmanas.

En el apartado de conciertos, se podrá disfrutar de las actuaciones del argelino Kamel el Harrachi (Madrid, jueves 2 de septiembre; Benidorm, viernes 3), que deleitará al público con sus interpretaciones de estilo chaâbi con un toque innovador, así como de la cantante marroquí Oum (Madrid, viernes 3; Las Palmas de Gran Canaria, viernes 10).

Por lo que respecta al cine, el programa incluye la proyección de la película franco-marroquí "El largo viaje", de Ismael Ferroukhi (Madrid, 4 de septiembre; Xàbia, jueves 9; Las Palmas de Gran Canaria, sábado 11) donde un padre y su hijo tendrán la oportunidad de conocerse en el transcurso de un viaje a La Meca; así como de El Ramadán en la ciudad (Madrid, 7, 9 y 10 de septiembre; Alicante, 1, 2 y 8 de septiembre), una serie de documentales realizados por el canal de televisión Al-Jazeera en los que se muestra cómo se celebra el Ramadán en tres ciudades del mundo, además de una serie de cortometrajes sobre profesiones típicas del período de Ramadán en Damasco y El Cairo.

Finalmente, entre las actividades destinadas al público infantil y juvenil se incluye el ya tradicional Torneo de Fútbol organizado por la asociación sociocultural Ibn Batuta (hasta el 8 de septiembre), un taller de marionetas y juegos del mundo a cargo de la asociación CUCO (Madrid, 3 de septiembre), y la proyección de la película de animación "Azur y Asmar", de Michel Ocelot (Madrid, 3 de septiembre; Xàbia, viernes 10; Las Palmas de Gran Canaria, sábado 11), una fábula sobre la tolerancia que cuenta la vida de dos niños, uno marroquí y uno francés, criados como si fueran hermanos. Además, habrá un recital de boqalas (Madrid, 4 de septiembre), poemas en forma de oráculo que combinan la poesía, la interpretación y la danza, y que se transmiten entre las mujeres argelinas de generación en generación.

20 ideas para mejorar los medios

Más de 40 periodistas y comunicadores de Paraguay participaron en los últimos tres días en un workshop sobre Periodismo, Redes Sociales y Herramientas Digitales en Asunción.

Luego de la jornada elaboraron un listado de ideas para mejorar los medios.

Escrito por: Esther Vargas el 29 Julio 2010 y publicado en:

www.clasesdeperiodismo.com/2010/07/29/20-ideas-para-mejorar-los-medios

1. Más contenido propio y menos copy/paste de agencias de noticias en las webs.

2. Una mejor edición de contenido y verificación de fuentes. Muchos medios publican información que no es verificada y termina siendo falsa. Por ende, lo primero que se debería mejorar es la veracidad de las fuentes. Por otro lado, cuidar la edición de contenido ya que los errores de sintaxis y los ortográficos son muy frecuentes.

3. Más interacción con la audiencia en las redes sociales: Facebook y Twitter (en muchos casos se limitan a usar estos espacios para dar ‘alertas’ de noticias’.

4. Integrar el resultado de la interacción en redes sociales al contenido de los medios: Por ejemplo, los diarios digitales podrían hacer eco de la reacción que generó un tema en Facebook o Twitter con alguna nota.

5. Infografías multimedia.

6. Formar un equipo para dirigir los medios sociales. Se necesita un Community Manager o Editor Social Media en las redacciones. Debe dejarse de contratar practicantes o recién egresados para estos puestos. Ellos pueden ser apoyo, pero no los responsables. Este equipo debe tener una estrategia al corto y al mediano plazo.

7. Creación de un modelo de negocio que haga rentable la web.

8. Se deben mejorar los blogs de los medios (más independencia y calidad). Basta de publicar como “blogs” las columnas de opinión que salen en el papel.

9. Mejorar el sistema de comentarios en las webs. Para muchas personas el proceso es complejo y muy largo, lo cual bloquea la participación.

10. Más investigación.

11. Se debe capacitar a los periodistas en temas digitales constantemente.

12. Estar en el lugar de los hechos sigue siendo fundamental para tener una noticia de primera mano. Permite presenciar los sucesos y transmitirlos de la mejor manera posible, sin interferencias o intereses de sectores. Menos periodista ‘Google’ y más calle.

13. Se debe dotar de los equipos necesarios a los periodistas para realizar su labor (smartphones, por ejemplo) y evitar restricciones para el acceso a la red.

14. Establecer un listado de necesidades de la redacción para discutirse en los comités editoriales.

15. Identificar lideres comunicacionales (bloggers, por ejemplo) y forjar alianza con ellos.

16. Impulsar a los periodistas a utilizar herramientas on line gratuitas que están en la red.

17. Facilitar a los lectores el proceso de compartir las noticias en sus redes sociales.

18. Premiar la participación del usuario colaborador y responsable con reconocimiento, menciones y oportunidades para trabajar juntos en pequeños proyectos.

19. Los directores de medios (prensa escrita, radio y televisión) deben escuchar a los periodistas y saber qué pasa en el nuevo escenario de las comunicaciones. Muchos no tienen idea de lo que está sucediendo en la red, y les toca invertir, impulsar y hacer cambios.

20. El editor web y su equipo deben ser tomados en cuenta por los directivos para los cambios que la organización demanda.

sábado, 24 de julio de 2010

Flamenkito y niñas malas


La penúltima noche de Pirineos Sur fue otra de esas apuestas complejas que caracterizan al Festival. En primer lugar saltaron al escenario los oscenses de Willy Giménez y Chanela. Forman parte de la historia musical de la provincia desde que iniciaron su andadura por diferentes salas de la ciudad de Huesca, en los años ochenta. Tras unos años de actividad ralentizada han vuelto a los escenarios para mostrar la vitalidad que les caracterizó. Su concierto fue en la mejor línea de la banda. Partiendo del flamenco no dudan en introducirse en la música negra, el soul, el reggae o la salsa, realizándolo con brillantez. Así lo entendió el público que les reclamó, tras la finalización de su actuación, para volver a repetir su particular versión de “Volando voy” de Camarón.

Tras el cambio de rigor, un poco más largo de lo habitual por el bloqueo de uno de los ordenadores con el que se lanzan parte de las bases musicales, tomó la escena la banda de Mala Rodríguez. Es la jerezana una amiga de la polémica. Lo ha sido siempre por sus manifestaciones públicas y también por su música. No deja indiferente a nadie, es amada y odiada de manera similar. Muchos no le perdonan su trayectoria, su forma de comportarse en un mundo mayoritario masculino, en casi todas las ocasiones machista y sexista, donde la femeninas suelen ser vistas con cierto desprecio y tratadas de manera desigual que cuando se habla de sus compañeros varones. Es lo que tiene el rap y otras realidades en nuestra sociedad. El discurso soez e incorrecto es visto con admiración, incluso a veces con veneración, cuando lo interpreta un representante masculino, pero es tratado de caprichoso y vulgar si lo realiza una fémina. Esto ocurre en parte con La Mala y otras representantes femeninas del hip hop nacional e internacional.

Se hace acompañar de una banda excepcional a la que no se le saca todo el juego que se podría. Son de las pocas formaciones nacionales que interpretan el funky con fuerza y contundencia. La Mala ejerce de heroína en el escenario, donde todos están abstraídos por sus caprichos y comportamientos. Interpreta una especie de obra futurista al estilo Blade Runner, vestida con un mínimo vestido, a pesar del frío casi polar que se sentía en el Auditorio Natural de Lanuza. Recuerda que a pesar de la crisis y los mediocres hay otras salidas, pero para ello hay que desprenderse de muchos tabúes y de determinadas personas. Hace su particular oda a las mujeres en “Prima” y no duda en realizar un discurso antixenófobo con descaro y lucidez. Su concierto es un ejercicio complejo, muy difícil de captar ya que va más allá de las vanidades habituales en la que se nutre la mayoría del hip hop nacional más cercano al estadounidense y muy alejado al que caracteriza al árabe o latinoamericano donde la realidad social siempre están cercanas. La Mala con su forma de interpretar y comportarse, en un mundo tremendamente machista y masculino, es la reina, pese a quien pese. Muchos no la perdonan por verse reflejados, y de alguna manera maltratados, por las palabras de la jerezana. Como con todas las heroínas, la polémica forma parte de su cotidianidad. Vista la realidad actual seguramente son necesarias muchas niñas malas para enderezar un mundo que hasta ahora ha sido protagonizado por niños buenos y cuyas consecuencias padecemos y sufrimos todos y todas.

Foto: Pilar Hurtado.

viernes, 23 de julio de 2010

Música diversa y de calidad para paliar el frío y la lluvia


La fría y lluviosa noche en Lanuza no presagiaba un concierto que fuera a ser fácil de sacar adelante, pero una vez más el público incondicional de Pirineos Sur dio una lección de saber estar ante tanta adversidad meteorológica, lo que motivó que el inicio del concierto comenzara con puntualidad exquisita.

Los chilenos Inti Illimani Histórico fueron los encargados de abrir la noche. Son una referencia a nivel mundial de la música popular, junto a Violeta Parra y Víctor Jara los artistas chilenos más conocidos, aunque en nuestro país no lo sean tanto. Protagonistas de algunos de los mejores momentos musicales del continente su concierto fue un recorrido por su larga, casi medio siglo, trayectoria musical. Canciones como “Lo que más quiero”, “Run Run se fue al monte” de Violeta Parra o “Travesura” forman parte de la memoria musical histórica a nivel planetario. Uno de los asistentes asistente a todos los conciertos del festival manifestaba, tras la actuación de los chilenos, que solo por poder haber visto en el mismo escenario y en tan breve espacio de tiempo a León Gieco, Toto la Momposina e Inti Illimani merece la pena que existan festivales como Pirineos Sur, donde prima la calidad sobre cualquier otro argumento.

Tras los aires andinos de Inti-Illimani, salió a escena una orquesta con una formación y una estructura nada habitual. Su director, el Señor Coconut, sustituye la batuta por un ordenador entremezclando los instrumentos propios y tradicionales de una orquesta de jazz como la trompeta, el saxofón o el trombón con otros menos habituales como la marimba y el vibráfono dando un aire muy distinguido al grupo. Su repertorio está basando en una excelente selección de buenas y archiconocidas canciones transformándolas a ritmos latinos. Versiones sustentandas en unos arreglos excelentes, mención especial para los de “Sweet dreams”, “Beat it” y “Smoke on the water”.

Tras la finalización del concierto el baile continúo en la Disco Global con Dj Javimar en los platos hasta bien entrada la madrugada.

Foto: Pilar Hurtado.

jueves, 22 de julio de 2010

"Ración de boogaloo con salsa en Pirineos Sur" por Benjamín Machón

Los colombianos de La 33 se presentaban en el escenario de Sallent de Gállego con un historial que presagiaba una gran noche de ritmos bailables. Deberían ser conscientes de ello los muchos bailaores y bailaoras desplazados al Valle de Tena desde los más diversos lugares deseosos de contemplar a una de las grandes bandas latinas de la actualidad.

El inicio del concierto fue explosivo, interpretando la canción homónima del grupo, haciendo presagiar lo que nos iban a conceder estos magníficos músicos. Un regalo que por segunda noche consecutiva se envolvió en papel de lluvia, lo que no impidió que todos aceptaran el presente sin la más mínima contrariedad.

Con una combinación musical en la que se acentúan unos potentísimos metales y una variada pero muy bien definida percusión, destacando unos arreglos muy actuales sin perder de vista la tradición salsera más añeja. Completan el combo tres cantantes, parecidos, pero diferentes, que dan a cada tema una identidad propia sin cesar de danzar en todo momento.

Supieron hacerse querer por un público calado, que en ningún momento dejó de bailar a pesar de la intensa lluvia. Descendieron del escenario para sentir más cerca la vitalidad de los asistentes que no tuvieron inconveniente, al contrario, en convertirse en actores de las diversas performances sugeridas. Ayudaron a superar las adversidades climáticas con otra lluvia, esta de globos pintados de amables sonrisas que hicieron desplegar a los colombianos presentes la bandera tricolor de su país.

La 33 demostró que la salsa está muy viva. Ésta agrupación surgida a principios de siglo en la calle del mismo nombre en la ciudad de Bogotá, reivindica la herencia de los más grandes genios del género y del ritmo total como de Benny Moré, la fuerza arrebatadora de La Lupe, las percusiones de Tito Puente o las letras de Frankie Ruiz. Salsa con espíritu, surgida de la realidad bogotana que habla con y de amor, sin despechos ni tradiciones, huyendo del lado sensiblero, banal y comercial que ha imperado en los últimos años en las propuestas más comerciales de este género musical.

Sorprendente fue la versión que realizaron de la popular “Roxanne” de The Police, antes de asistir a un diálogo rítmico entre las diferentes percusiones que se enzarzaron en un combate musical para deleite de los asistentes, concluyendo con una descarga explosiva que empujaron al público a bailar sin freno y a pedir una y otra vez la vuelta de la banda al escenario.

Al finalizar la actuación era palpable la satisfacción de los presentes que disfrutaron y bailaron sin dar tregua donde más de noventa minutos en otra de esas noches mágicas de Pirineos Sur.

Foto: Pilar Hurtado.

miércoles, 21 de julio de 2010

"Bailando bajo la lluvia" por Benjamín Machón


Advirtió el presentador que debíamos prepararnos para una “severa parranda”, casi simultánea a lo que acontecía en Bogotá y otras ciudades de Colombia que celebraban en esos momentos los actos centrales dedicados a conmemorar el Bicentenario de su Independencia, y no se equivocó. La fiesta y el baile fueron los protagonistas del concierto de Erika Muñoz, EKA.

Irrumpió su potente voz en la oscuridad tiñendo el ambiente con una canción tradicional colombiana que puso los pelos de punta del público que como por arte de magia llenó la plaza de Sallent inmediatamente después de que sonaran los primeros compases. Nos disponíamos, sin saberlo, a presenciar un concierto sobresaliente en el que, en sus primeros compases, la voz de la sensual sonera colombiana sólo estaba acompañada de percusión, lo que nos hacía pensar que estábamos asistiendo a un rito de magia importado directamente de algún punto del África negra.

La lluvia también quiso ser acariciada por la voz de EKA y apareció como invitada inesperada en el mismo momento en el que comenzaron a sonar por primera vez las cuerdas y el ritmo del concierto se aceleró llevando en volandas los pies de los asistentes que no desertaron de la República Independiente del Baile en que se había convertido el escenario situado a la ribera del Gállego a pesar de que el líquido elemento estuvo presente durante todo el concierto.

La fusión de los instrumentos tradicionales colombianos, como la tambora y las maracas, con otros más habituales defendidos por unos músicos excelentes, resultó extraordinaria para acompañar la enorme presencia de la cantante colombiana que llenaba la escena con el contoneo de su pequeño cuerpo que expedía vitalidad y sensualidad por todos los poros de su piel canela. Permanentemente interactuando con un público entregado a la causa del baile sin concesiones, ni condiciones, se le dibujaba una gran sonrisa en la cara cada vez que algún espectador gritaba “¡Viva Colombia!”.

EKA por su parte no dudaba en departir, casi en cada pausa, con la concurrencia que se sintió partícipe del espectáculo cada vez que era requerida para corear los estribillos más pegadizos alcanzando una comunión perfecta entre artistas y público que inundó el ambiente de un halo mágico que nos acompañaría hasta horas después de finalizado el concierto.

A pesar de las condiciones meteorológicas el sonido fue perfecto gracias a la excelente labor que realizan cada noche los técnicos de sonido del festival, lo que ayudó a que el público no quisiera marcharse pasada la medianoche consiguiendo que la figura de la artista se volviera a dibujar ante los focos gracias a la insistencia con la que se solicitó otro tema, llegando así al final de la “parranda” en una noche en la que el dios de la lluvia, quiso bailar con todos los presentes.

Foto: Pilar Hurtado.

La electrónica latina vibra en Pirineos Sur

La música peruana es una de las de América Latina más desconocida para nosotros. Quizás el tema más popular sea “El cóndor pasa” y las voces de referencia, a las que siempre se recurre, son la de la grandísima Chabuca Granda y la no menos imprescindible de Susana Baca, que ya visitó el festival en dos ocasiones, 1998 y 2003. David Byrne nos acercó al “Perú Negro” a través de un disco absolutamente indispensable, atreviéndose con una versión igualmente extraordinaria de “María Lando”. Los Violadores y Luesemia, con algunos temas conocidos como “Al colegio no voy más”o "El hombre que no dejaba de masturbarse", son de los pocos nombres de la escena pop y rock con cierto nombre entre nosotros.

La programación de Novalima en el escenario de Sallent de Gállego va en consonancia con la filosofía emprendida por el Festival de mostrar en ese espacio aquellas propuestas más arriesgadas, novedosas e innovadoras. Este año se siente ese espíritu como nunca había ocurrido en ediciones anteriores. Noche tras noche, una sorpresa tras otra, a cual más encomiable.

Desde el primer tema era evidente que la música de Novalima es el producto de la fusión entre las músicas tradicionales con estilos modernos, como el dub, reggae, hip hop… creando uno propio, que ellos denominan electrónica afro-latina. Durante noventa minutos recorrieron buena parte de las canciones incluidas en sus álbumes “Afro” y “Coba Coba”, con un resultado sobresaliente.

Un proceso enlazado por la participación de músicos de procedencia muy dispar, interesados en introducirse en nuevos campos y experiencias artísticas, combinando temas populares con otros de su propia autoría, con una clara influencia de la música negra en todos ellos, que cautivó una noche más a los espectadores que volvieron a llenar el escenario situado en la plaza de los Mercados del Mundo y disfrutaron con el baile, pegadizo y contagioso, que propuso Novalima en todo su recital. Es más, el concierto se cerró con una invitación "a las chicas que saben bailar" a subir al escenario. Oportunidad que fue aprovechada por una decena de jóvenes, que despidieron junto a Novalima la noche.

Aunque la música peruana es bastante desconocida entre nosotros es evidente que con Novalima se abre la posibilidad de que la misma llegue a nuevos públicos y espectadores, consiguiendo ampliar nuestro universo sonoro y con ello seguir promoviendo los valores de la diversidad cultural, una de las señas de identidad de Pirineos Sur.

Foto: Pilar Hurtado.


"Para acabar bailando" por Lola Martínez y Arabela González


La noche del domingo nos deparó otra de las producciones compartidas entre L’Festival Boulevard de Casablanca y Pirineos Sur, con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID).

Se trata del estreno entre nosotros de la propuesta “Sons & images” a cargo del zaragozano Héctor de la Puente (VJ) y del marroquí Dj Key, ya conocido en el festival por ser uno de los integrantes de H-Kayne que visitaron el mismo escenario de Sallent de Gállego hace cuatro años.

En una noche totalmente electrónica, donde el frío brilló por su ausencia, Héctor de la Puente y Dj. Key pusieron el postre a las multitudinarias cenas que cubrían todas las mesas de los diferentes puestos de los Mercados del Mundo. Una muestra de cultura musical y sonora plural y diversa. Un collage free-style de imágenes, lanzadas desde el ordenador del artista zaragozano, que recorrieron con habilidad desde el funk, la música disco, el soul de los 70… mezclándolas con flashes de los movimientos sociales de aquellos año. Desde los Panteras Negras a Malcom X, pasando por Mohamed Alí y un amplio y emotivo homenaje a Michael Jackson, incluyendo fragmentos de algunas de sus canciones más conocidas y de sus famosos video-clips.

Todo ello hábilmente sincronizado, a modo de la mejor banda sonora, por el magnífico Dj Key, pionero del turntablism marroquí, creador de la primera escuela de Djs en el país vecino y de la primera asociación dedicada íntegramente a difundir la cultura hip hop. En esta noche en la que todos los asistentes se dieron el placer de bailar sin tregua, fue plasmándose con habilidad un puzle sonoro que deparó momentos de George Benson, Prince, Jackson 5 o Kool & The Gang, entre otros.

Khalid Douache, alias Dj Key, hizo echar humo a los platos continuando con Old School, Run DMC, Grande Maste Flash, Queen Latifah, Slick Rick y Public Enemy, finalizando con una increíble fuerza e ingenio a través del rock de Nirvana, Rage Againts The Machine, Aerosmith y AC/DC, encajándolo todo con su personal estilo para bailar hasta el agotamiento.

Una gozada de noche, en la mejor línea de Pirineos Sur.

Foto: Pilar Hurtado.

domingo, 18 de julio de 2010

“Zaragoza, Casablanca, Orán” por Juan Gavasa.

Pirineos Sur ha forjado su prestigio de festival ideológico a partir de varias certezas y convicciones. La más importante es que el rastro musical que sigue por el mundo desde hace casi dos décadas está guiado por un olfato privilegiado para percibir lo interesante. A veces las músicas sólo pueden ser catalogadas entre buenas y malas. En escasas ocasiones se logra además que lo bueno tenga sustancia; es decir, que resulte perecedero, trascienda a su tiempo y acabe convirtiéndose en un clásico. En Pirineos Sur la nómina de clásicos es ya inabordable para la memoria. En la noche del sábado, la más multitudinaria hasta el momento en esta XIX edición, se reunieron un clásico de la talla del argelino Rachid Taha; una estrella universal en ciernes, la marroquí Oum; y un músico que hará escuela, el aragonés Alejandro Monserrat. Mucha dinamita para una noche construida con varios registros y una coherencia artística digna de elogio.

Oum ya estuvo el pasado año en Pirineos Sur como figura central del proyecto de cooperación “Romper el muro” con el festival Le Boulevard de Casablanca, que dirigió Luis Miguel Bajén y su Biella Nuei. Entonces la cantante marroquí ya dio pistas de su dimensión como artista y mostró sobre el escenario un aura que sólo acompaña a algunos elegidos. Ella lo es. En aquella ocasión apenas se pudo ver un perfil de Oum, quizá el más cercano a sus raíces musicales más tradicionales, las cuales forman parte de su bagaje musical pero más como referencia intelectual que como propuesta artística.

Ayer fue muy diferente. En Pirineos Sur se vio a una Oum más occidental, navegando por unas aguas en las que se encuentra cómoda y segura, moldeando su prodigiosa voz para adaptarla a unos registros menos exigentes pero más sugerentes. Y es así como se descubre a una Oum completamente rendida a las voces clásicas del soul y del funky de todos los tiempos, facturando un concierto que bien podría firmar la mismísima Erikah Badu o la brasileña Cibelle (incluso la forma de vestir recuerda asombrosamente a la norteamericana). Las referencias son tan evidentes y el sonido tan envolvente que algún despistado seguramente no caería en la cuenta que Oum nació en Casablanca y no en Detroit. Oum es una estrella en su país, un personaje de gran poder mediático que seguramente muy pronto romperá definitivamente el muro de occidente para instalarse en las emisoras europeas. Ella es muy buena, ella es hermosa, ella tiene una imagen arrolladora.

El foco de atención de la noche estaba puesto, sin embargo, en el proyecto producido por Pirineos Sur y Le Boulevard, “Miradas cruzadas”, con la dirección del guitarrista zaragozano Alejandro Monserrat. La cooperación entre los dos festivales está mostrando una fertilidad creativa más que notable y un compromiso ideológico que no sólo se queda en las grandes frases y los buenos propósitos. Alejandro es un tipo tímido y discreto que se transforma en el escenario con su guitarra. Entonces deja los complejos en el camerino y se viste con un poderío y un carisma que muy pronto se transmite al resto de músicos. El proyecto que le propuso Pirineos Sur era un reto en toda regla; fusionar el flamenco con la música tradicional marroquí y con otros géneros contemporáneos como el rap, el hip hop y la electrónica, que en el país vecino gozan de una sorprendente vitalidad. El resultado ha sido primoroso.

Alejandro explicaba en las horas previas que éste era un encuentro de músicos y no de músicas. Quería decir que con buenos músicos todo es posible y en este proyecto compartido con la formación Al-Baïda lo que sobraba era talento y mentes abiertas. Las diez canciones compuestas para el proyecto y ensayadas con gran disciplina y meticulosidad durante varios meses de residencias suenan perfectas, cosidas con un fino hilo que da coherencia y sentido a la globalidad del proyecto. La guitarra de Alejandro es la columna vertebral sobre la que se apoya el resto del grupo, formado por diez músicos de aquí y de allá que logran el difícil equilibrio entre el respeto al espíritu del proyecto y la libertad para sondear sus propios territorios creativos. Alejandro Monserrat ha logrado diseñar un proyecto que es fiel al legado cultural de ambos países pero que no se queda en la mera reproducción de sonidos, como si la fusión no fuera otra cosa que mezclar cosas sin criterio. Eso no sería mestizaje y en este caso Monserrat no ha mezclado sino que ha maridado lo mucho que tenemos en común para crear algo nuevo que, sin embargo, es respetuoso con las materias primas que ha utilizado. El guitarrista aragonés estaba obsesionado con no ofender, con cuidar las fuentes de su proyecto consciente de que el bien cultural es el patrimonio más importante de los pueblos. En Casablanca recibió en mayo la aprobación entusiasta del público marroquí. El sábado en la reválida aragonesa recibió la matrícula de honor.

La noche todavía no había terminado. Pirineos Sur había dejado para el final un viejo conocido de Lanuza, el cantante argelino Rachid Taha, uno de los pioneros del rock árabe allá por la década de los 80. A los conciertos de Taha se asiste como los taurinos a las corridas de Curro Romero; con la disposición a vibrar de emoción o quebrar de lamento. Es lo que tienen los mitos, que pueden permitirse determinadas debilidades porque incluso en esos momentos ofrecerán accesos de lucidez que resultarán inolvidables. En Lanuza Rachid Taha hizo un concierto a la carta, recurriendo a sus grandes clásicos para no complicarse la vida. Un salto con red para cerrar una apacible noche en la que el público sólo quería bailar y bailar. Acompañado como siempre de excelentes músicos, el de Orán interpretó con esos desgarros de voz tan reconocibles casi todas las canciones que han servido para construir durante tres décadas su azarosa trayectoria musical. Carismático y cercano, Taha tocaba en casa y sabía que al otro lado del escenario no estaba el enemigo. Lo sabía y ordenó su repertorio manejando un tempo ascendente que culminó con la mejor versión hecha nunca del clásico de los The Clash, “Rock el Casbah”. Fuego en Lanuza para despedir al mito.

Foto: Pilar Hurtado.

"Olga Guillot. Voz formidable, temperamental y perdurable" por César Pagano


Conocí hace años a Olga Guillot en un plató de televisión en Madrid. Mantuvimos una larga charla sobre música, Cuba… Me gustaría haber escrito algo personalmente sobre ello, pero pienso que es mucho más interesante publicar lo escrito por la persona que más puede saber sobre el bolero, César Pagano que ha autorizado, desde Bogotá, la publicación de su texto en este blog.

Una de las más destacadas solistas del bolero desgarrado, pereció como debía ser del corazón, el día lunes 12 julio de 2010 en Miami donde vivía a sus anchas.

Doña Olga no fue ninguna improvisada, pues nacida en Santiago de Cuba el 9 de octubre de 1922, y trasladada a La Habana su familia , tuvo preparación académica envidiable de técnica vocal, con una de las cantantes predilectas de Ernesto Lecuona: Hortensia Coalla y con el tenor Mariano Meléndez. Estudió la forma clásica para exaltar en grado sumo el canto popular.

Helio Orovio aseguraba que la iniciadora del estilo tan particular, fue la recatada Olga Rivero, pero quien lo desarrolló en toda su exuberancia fue la Guillot, con su impulsiva, atractiva y fecunda personalidad artística. Puede decirse que creó una modalidad trepidante y novedosa, de la cual tomaron algunos aspectos y en algún momento, -sin dejar de ser originales- , artistas tan descollantes como: Elena Burke, Guadalupe Yoli (La Lupe), incluso la rumbera Celeste Mendoza, o la más cercana a su manera y repertorio, Annia Linares.

UNA CARRERA EN ASCENSO AÑO POR AÑO

De niña, a los nueve años, ya actuaba cantando tangos. Su estreno profesional lo realizó con su hermana María Luisa, cuando constituyeron el dúo de las hermanas Guillot, que se presentaron y ganaron en 1936 en la Corte Suprema del Arte. Posteriormente fue invitada al Conjunto Siboney –el primero de su especialidad, que luego redujo a cuarteto - y que dirigía la pianista y compositora de las "Dos Gardenias" y de otras canciones más, Isolina Carrillo. En esa agrupación también cantó Celia Cruz.

Empezó a ganar prestigio como solista en la emisora 1010, donde cautivó y “guillotinó” a su primer esposo Ibrahim Urbino, reconocido militante comunista quien la apoyó con devoción . En 1945 logró un éxito con la canción "Lluvia gris" y con "Stormy Weather". Ese mismo año fue invitada del pianista y compositor Facundo Rivero, quien la presentó en el Zombie Club.

En diciembre de ese mismo año, en los premios de la ACRI, fue proclamada Cancionera del año. Para 1947 despegó a sus giras internacionales. Primero fue México, país donde grabó con la Orquesta del gran compositor Gonzalo Curiel y filmó su primera figuración en película, con la Venus de fuego.

Luego la artista se trasladaría a Nueva York, donde provocó algún entusiasmo y donde Miguelito Valdés -tan altruista siempre-, la llevó a apoyar grabaciones de promoción para Chano Pozo al lado de Arsenio Rodríguez, Tito Rodríguez, y Machito. En 1951 siguió viajando por Argentina, Chile, Perú, Brasil, Venezuela, Puerto Rico , República Dominicana y Colombia, de donde no conocemos más detalles, que el divulgado este mes por Julio Sánchez Cristo y Alberto Casas por la W Radio, donde ella les susurraba muchos episodios de su vida, entre otros que su amor en Colombia había sido el malogrado cantante colombiano Conrado Cortés.(1) Es probable también, que fuera en esta gira a Chile, donde Arturo Gatica le presentó a su hermano, a quien ella convenció para que incursionara en el bolero, pues el prometedor cantante Lucho Gatica, sólo estaba dedicado a interpretar aires folklóricos.

A partir de 1954,1955 y 1956, fue seleccionada como La Cancionera de esos años, por los críticos de radio y televisión de Cuba. El suceso lo había logrado en discos Puchito con las formidables versiones de: "Miénteme" del Chamaco Domínguez, Vivir de los recuerdos de Bobby Collazos, "Palabras Calladas" y "Soy tuya" de Juan Bruno Tarraza, que después en México se convertiría en el favorito de de sus pianistas acompañantes.

EL GENERAL HUYÓ AL AMANECER

Al irrumpir La Revolución Cubana, Olga se encontraba como atracción estelar del Cabaret Tropicana, y también actuaba en El Sans- Souci y en el Montmartre, además de la Televisión donde era luminaria. Resonaban por toda la isla sus versiones de "La gloria eres tú" de José Antonio Méndez, "No" de Armando Manzanero, "Lágrimas del alma" de Benny Villaseñor y "Sabor a mí" y "La mentira" de Álvaro Carrillo.

Pronto en Cuba se decretó la Reforma Urbana por la Revolución, en la cual se ordenaba a los propietarios de varias viviendas quedarse con una sola propiedad. Tengo fotografía de un edificio que ella poseía en El Vedado, de unos seis pisos. Doña Olga no soportó que le quitaran sus bienes, restringieran su independencia y planeó la oportunidad de irse de Cuba, salida que le surgió rápido en 1961, cuando aprovechó un contrato a Venezuela para radicarse en ese país. Después vivió en México una larga temporada, que finalmente alternaba con su sede en Miami, desde donde viajaba a medio mundo. Gina León intentó llenar el enorme vacío en el Tropicana de Cuba.

De Cuba salió con su hija Olga María de brazos, fruto viviente de la unión con el maestro René Touzet, a quien Olga Guillot le planteó el argumento en apariencia sólido y convincente, de que sería muy importante lograr procrear una criatura donde se sumaran el genio del compositor con el virtuosismo de su voz, y los trascendiera artísticamente a los dos. Su hija se encargó de contrariarlos en la modestia de su arte y dejar en la utopía, aquella cantante, creativa, formidable y sobrenatural, simplemente como un sueño ideal de los dos grandes artistas. (1))

SU VOZ

Las cualidades de su canto prodigioso, relucieron en su etapa inicial e intermedia donde era admirable, la amplia extensión y las sorprendentes inflexiones de su garganta, con versiones muy logradas en equilibrio, buen gusto, montadas con expresividad magnética y renovación moderada y mejor recibida. Su afinación era en este período inobjetable y además poseía una dinámica fascinante, adornada por el despliegue de una bella y sensual figura, desde donde brotaba esa fogosidad que unida al temperamento y la emisión pasional, la consagraron pronto nacional e internacionalmente.

QUISO ALARGAR EL FINAL

Con el tiempo y en la medida que sus facultades vocales decaían, sus grandes virtudes fueron suplantadas por una exageración dramática chocante, un ego inflamado y sectario que hacía declaraciones inconvenientes, y el abuso de una cantidad de gestos artificiales y sin credibilidad (declamaciones, vibratos, alaridos, tembleques y fingimiento de mujer atormentada, etc.) que sus incondicionales más cercanos no le criticaron, porque en verdad tampoco era fácil hacerlo.

Fueron los tiempos., cuando recurrió hasta el cansancio – como en el disco de 1977, bautizado “Lo Nuevo de Olga”- a la sobreactuación desbocada y con salidas en falso. Lo que era emoción, y canto singular, se contagió de extraños ingredientes, que la llevaron casi inconscientemente a erigirse en la Reina del sollozo, cuando era antes distinguida como una virtuosa de la voz y el género romántico del bolero.

No obstante su estilo particular, extrovertido y explosivo, doña Olga mantuvo su vigencia hasta hace pocos años. Aún en Abril de 2009, se reconcilió y cantó después de casi medio siglo de prevenciones políticas con Omara Portuondo, en un encuentro musical, que fue celebrado con hilaridad en República Dominicana. Como lo expresé con Celia Cruz, debo reiterar ahora, que el gran prestigio mundial de figuras de la cultura y de la música como Olga Guillot, podrían prestar mejor servicio al propiciar la unión de la comunidad cubana por encima de regímenes, que apuntándose a uno de los bandos de la enconada disputa.

No obstante su larga y fértil trayectoria, después de grabar en el 2001, "Faltaba Yo", con el concurso del cubano Arturo Sandoval y el colombiano Samuel Torres quien le hizo algunos arreglos, aún acariciaba el proyecto ideal de grabar en ciudad de México con una Sinfónica de ese país, pues no se resignaba al retiro que sus 87 años le recomendaban y que finalmente le llegó forzosamente esta semana.

Ha partido esta diva formidable que abrió muchos senderos , pero por fortuna lega para las actuales y futuras generaciones, la cuantiosa realización de más de 70 acetatos, 20 discos CD y su figura registrada en múltiples películas, documentales y videos que nos permiten evocar los mejores aportes y gracias de su arte incomparable

GUILLOTGRAFIA

Helio Orovio: Diccionario de la música Cuba. Editorial Letras Cubanas. La Habana. 1993.

Radamés Giro. Diccionario Enciclopédico de la música cubana. Letras Cubanas. La Habana 2002.

(1) Emisión matutina de la W Radio, el día 14 de Julio de 2010.

(2) La versión fue confirmada en la entrevista sostenida con René Touzet en la ciudad de Miami, en Junio de 1998.

sábado, 17 de julio de 2010

"De Tucson a Sevilla vía Bogotá" por Juan Gavasa


Howe Gelb procede de los áridos desiertos de Arizona. Es normal que piense que la lluvia es agua bendita. Raimundo Amador nació en Sevilla y por una cuestión de genética se balanceó siempre entre el flamenco que corría por sus venas desde la cuna y el blues que producía desgarros en el alma humedecida de las plantaciones del sur de Estados Unidos. El flamenco y el blues tienen en común su tendencia dramática, incapaz de concebir su existencia desde la cómoda placidez de la levedad vital. Pero otras veces Raimundo retaba a su conciencia y empujaba a su “Gerundina” a los territorios ignotos de los fiordos islandeses, para hacer maridaje con Bjork. No había un patrón de conducta establecido.

Howe Gelb es un tipo singular. Es un peso pesado del folk norteamericano pero a diferencia de otros compañeros del género, su universo no se circunscribía a la América profunda sino que buscaba y buscaba otros sonidos que pudieran casar con su concepto intuitivo de la música. Es muy conocida su anécdota de los años que pasó en el desierto, en los que sólo tenía tres cintas en su coche; de Tom Waits, Miles Davis y Tomatito. Por lo tanto era cuestión de tiempo que el destino o un visionario productor como Fernando Vacas uniera a Howe y Raimundo para inventar algo grande. El de Sevilla ya había hecho colaboraciones memorables con el gran BB King, por lo tanto manejaba los códigos de la convivencia con el blues como parte de su proceso de madurez como artista.

Howe lidera desde hace más de 20 años la banda Giant Sand, de la que salieron años después dos de los fundadores de Calexico. Cuando Howe, de gira por España en 2007, escuchó en Córdoba la propuesta de Fernando Vacas para grabar un disco en el que mezclara el folk americano, el blues y el flamenco, recordó las palabras de Rainer Ptacek, ex guitarrista de Giant Sand fallecido en 1997: “el flamenco es la mejor música de guitarras del mundo”.

Así surgió el proyecto para grabar el disco “Alegrías”, que se concibió desde el principio con el mismo tacto que el orfebre utiliza en el diseño de sus piezas. La portada está ilustrada con el bello cuadro de Julio Romero de Torres, de mismo nombre. Y en estas apareció Raimundo para completar la Gypsies Band, formación excepcional creada para sostener el proyecto de Howe Gelb. En la noche del viernes todo ese encuentro de emociones, intuiciones, convicciones y arte irrumpió en el escenario de Lanuza con la fuerza que sólo puede contener algo realmente especial.

No llovió en la noche pirenaica, no al menos esa lluvia epifánica que estimula a Howe. Pero hizo frío como es norma en Lanuza de vez en cuando. Después del verano pleno de la primera semana llegó el verano crepuscular que en el valle de Tena significa abrigos y chaquetas. Raimundo Amador decía que le gustaba la sucia aspereza de las guitarras de Giant Sand, limpias de cualquier operación estética. Incluso confesó que después de grabar “Alegrías” llegó a la conclusión de que Howe era el gitano y él el payo. En Lanuza se pudo entender lo que quería decir Amador, al que aquellos flirteos con el blues de sus años de Pata Negra le sirvieron para engranar perfectamente en esta banda interina que transita entre el blues y el folk americano. El de Sevilla tiene menos protagonismo en este proyecto formado por músicos de largo recorrido como el propio Fernando Vacas, Juan Fernández, Añil Fernández y Thorke, pero sigue teniendo magia en sus dedos. Faltaban algunos de los músicos que participaron en la grabación de “Alegrías” pero el resultado fue igualmente espléndido, con un Howe Gelb en plenitud que anclado unas veces a su guitarra, otras a su órgano o a veces a los dos al mismo tiempo, ejerce de indiscutido maestro de ceremonias.

La noche la abrieron “La Mojarra eléctrica”. El hallazgo de grupos como el colombiano justifica por sí solo la existencia de Pirineos Sur. Aunque en su país son una institución en España no han logrado pasar hasta el momento de los circuitos minoritarios o muy especializados. Una pena. Ellos anunciaban una explosión sonora en el escenario y así fue. Con unos músicos excepcionales y unos deslumbrantes arreglos, la banda de Bogotá puso en escena todo el catálogo de influencias que manejan en su repertorio. Pueden sonar a veces a la Van Van y otras a John Coltrane e incluso a Ornette Coleman, con todo el significado que tiene el vínculo con el inventor del free jazz. Su música bebe de aquí y de allá, hay evidentes bases rítmicas abrochadas al funky más tradicional encarnado en James Brown o al reggae de Bob Marley. Pero lejos de parecer un refrito, “La Mojarra eléctrica” suena a nuevo porque bajo esa argamasa de estilos hay una sólida identidad colombiana que da coherencia, rigor y credibilidad a lo que hacen. Porque pese a todo, “La Mojarra” es una banda fundamentalmente colombiana que no olvida que en sus raíces está África, y que en todo su territorio se conserva una diversidad que responde al carácter mestizo de la sociedad. Desde la “chalupa” y el “bullerenge” de la Costa Atlántica hasta los sonidos nacidos a orillas del Pacífico sur. Una maravilla que justifica esta XIX edición de Pirineos Sur.

Foto: Pilar Hurtado.