miércoles, 29 de diciembre de 2010

Tiempos de ciberpolítica. “Cultura es el aprovechamiento social del conocimiento” (Gabriel García Márquez)

El pasado día 21 tras una reunión cerca de la Cibeles madrileña me encuentro un amigo que lleva años vinculado a la política que asesora a empresas como Telefónica. El lugar es próximo al Congreso de los Diputados. No viene del debate de la llamada Ley Sinde, pero aprovecha para comentar que la manifestación de protesta convocada por los que se oponen ha sido un fracaso, ya que no había nadie en la puerta de la Cámara de representantes.

Su comentario muestra la ceguera en la que parece que está envuelta nuestra clase política. Siguen sin comprender. Si la mala gestión de los atentados del 11-M trajo consigo un vuelco electoral ¿qué puede ocurrir en la actualidad con ciudadanos, militantes conscientes activos en redes sociales que en 2004 no existían? La acción política de mitin, manifestación y concentración ha pasado a la historia. Ciberactivismo es movilización y denuncia de comportamientos poco transparentes. Ese día de debate, las llamadas telefónicas a las señorías de la Comisión de Economía fueron de coste casi cero, igual que los correos electrónicos que inundaban sus ordenadores. La transformación es evidente, ¿a qué espera la clase política para subirse a la innovación?

Es inexplicable que un tema de tal complejidad se camufle en una ley que pretende cambiar el modelo económico. Las presiones de los grandes loobies han salido a la luz. El intervencionismo de EE UU es parte de una estrategia estudiada conscientemente de que el liderazgo mundial no vendrá por las armas, sino por el control ideológico. A la cabeza de la maniobra las industrias del entretenimiento. Si fueran ciertos sus buenos propósitos habrían actuado alguna vez contra los que se apoderan y expolian el patrimonio cultural ajeno, especialmente el de los países y autores del llamado tercer mundo.

Han conseguido un objetivo inesperado. La ciudadanía comienza a cuestionar a creadores y artistas. No es justo. Que todos tienen derecho a recibir una remuneración por su obra nadie lo discute pero para ello tiene que buscar la forma de comercializarla, es la lógica del capitalismo. No por ser creador tienes que recibir una prestación económica. La misma se recibe por un trabajo, no por una creación. Que los ciudadanos tienen derecho a acceder a la cultura, tampoco es discutible. Se trata de definir un nuevo escenario donde todos puedan convivir sin imposiciones. Ha ocurrido en otros sectores industriales. Si entienden la cultura solo como negocio, tienen que ser capaces de generar un nuevo modelo que no perjudique a los que creen que la cultura es un derecho fundamental. Su comportamiento ha enfrentado cultura con ciudadanía y eso es inadmisible. Deberían leer a Gabriel García Márquez: “Cultura es el aprovechamiento social del conocimiento”.

La industria cultural es víctima de su propio espíritu depredador. Tiene que cambiar su forma de entender el negocio. En la música los engaños han sido permanentes. Los directores de las compañías decidían quien podía grabar y quién no, con criterios absolutamente subjetivos, donde muchas veces prevalecía el amiguismo. Obligaron a las tiendas reconvertirse para dejar de vender vinilos, que paradojamente costaban menos que los cds, aunque la producción, distribución y comercialización de estos fuera mucho más económica. Jugaron con los derechos del autor a su antojo y capricho. Plagiaron a autores de países en desarrollo. Recaudaron dinero por sus obras sin que estos hayan recibido ni un euro de lo recaudado. Destrozaron la música clásica sin ningún rubor ¿Qué pasaría si alguien fuera al Museo Reina Sofía e intentara modificar un Picasso o un Dalí? Unificaron compañías en tiempos de bonanza para aumentar los beneficios. No les importó despedir a trabajadores y reducir el catálogo de artistas nacionales. Presumían de ello en las páginas salmón de la prensa dominical. Las tiendas pequeñas desaparecieron por las presiones de las majors de la distribución y no por internet. Nunca las defendieron ni a sus trabajadores ¿Cuántas industrias musicales con capital nacional realmente quedan? ¿Qué se esconde tras el tipo de negocio que se está apoyando? ¿Defendemos nuestra creación o la que emana de las multinacionales del ocio y del entretenimiento, establecidas en USA y Japón con cuentas en paraísos fiscales? ¿No son las mismas corporaciones que se niegan a que se promulguen leyes que beneficien el cine y la música europea? Son los mismos que se oponen a la diversidad y excepción cultural amparándose en las directrices de la OMC (Organización Mundial del Comercio).

Comentan que se cierran videoclubs. Es verdad. Como también se cerraron las pequeñas vaquerías cuando se comercializó industrialmente la distribución de la leche o desaparecieron los carruajes cuando comenzó a desarrollarse el automóvil. Aunque es duro hay que reconvertirse como hicieron otros sectores; astilleros, minería, construcción… Guste o no es la lógica del desarrollismo capitalista.

Se habla alegremente de ilegalidades en La Red. Es muy peligroso que los ciudadanos tengamos que decir a políticos profesionales que la separación de poderes es indispensable en cualquier estado democrático. Si alguien no cumple las leyes serán la justicia, y no la política, quien dictamine. Si alguien se enriquece con lo ajeno son los jueces los que deben dictar sentencia, no una de las parte implicadas.

Auténtica falacia es decir que se está en contra de los derechos de autor. Creadores, como los internautas, somos todos o casi todos. Lo son los científicos y médicos que comunican gratis sus conocimientos publicando en revistas en papel y digitales sus avances, a los que todo el mundo tiene acceso, para el progreso colectivo. Los arquitectos creando espacios de singular belleza sin cobrar por cada imagen que se realiza de sus creaciones. Los legisladores elaborando leyes originales que competen a todas y todos. Por la lógica actual lo justo es que cobraran, ellos y sus descendientes, el mayor porcentaje de derechos de autor dado que sus creaciones nos afectan y participamos todos, algo que ninguno de los más conocidos creadores puede afirmar ¿Se conoce alguna creación de los directivos de la llamada Coalición de Creadores? ¿Son públicos sus currículos culturales? ¿O son sólo excelentes gestores empresariales cuyo único objetivo es el beneficio económico que lleva implícito un modelo exclusivo de mundo?

La revolución de internet ha transformado la propiedad intelectual. Cambiar esta ley, adaptándola a los tiempos, es lo primero que hay que realizar, promoviendo el diálogo sincero, democrático de todos los implicados y no solo de una parte. Mientras esto no ocurra los derechos de los creadores siempre van a estar a merced de las continuas transformaciones que se están procediendo. Si se quiere realmente protegerlos está es la primer ley que hay que modificar. A partir de ella las demás relacionadas. El no entenderlo deja entrever intereses ajenos a los que se proclaman.

Pero todo tiene su lado positivo. La llamada Ley Sinde y Wikileaks muestran que la acción política no va a ser como hasta ahora. La mordaza informativa ante comportamientos de dudosa transparencia y legalidad ha finalizado. Siempre habrá alguien dispuesto a denunciar abusos y embustes. Ante una democracia representativa, poco participativa, redes sociales y ciberactivismo muestran un camino que hasta ahora solo ha intervenido ante determinados temas sectoriales. Los que aglutinen un proyecto colectivo ilusionante, participativo, horizontal, transparente y profundamente democrático, transformarán la acción política, haciendo que buena parte de la ciudadanía vuelva a preocuparse por lo público, conscientes de que son algo más que un voto cada cuatro años. La Red es fundamental para lograrlo. Garantizar su neutralidad es imprescindible.

Se acusa a los internautas de fascistas, en el peor de los casos, y de poco democrático en sus formas de actuar, en el mejor. La Red es el único medio y espacio que tienen para hacerse oír. Los creadores más conocidos, la política, la industria tienen a su disposición el parlamento, los grandes foros económicos, los medios de comunicación, sus intelectuales… todo está a su servicio. En contraposición ciudadanos, la mayoría anónimos, utilizan las posibilidades de las nuevas tecnologías para hacerse escuchar, manifestándose y coordinándose. El acabar con esta forma de creación e intervención es lo que realmente está en juego.

Es el momento de volver a leer 1984 de Orwell, a William Gibson y también a Proudhon. También a un pastor protestante llamado Martin Niemoller que pasó encarcelado en las cárceles de Hitler de 1937 a 1945.

"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista./ Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. / Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. / Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante /Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

La ciberpolítica ha llegado y viene a quedarse.

martes, 28 de diciembre de 2010

"La rebelión del cante" en el último número de Cambio 16

En el último número de Cambio 16 semanario decano de política, economía, cultura y sociedad de nuestro país, se pública el artículo “Enrique Morente: la rebelión del cante” que adelanté aquí hace unos días.


viernes, 24 de diciembre de 2010

El adiós de un grande

Así se despidió ayer Iñaki Gabilondo de los espectadores de CNN+ ante el cierre de la cadena decidido por el grupo Prisa.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tiempos de ciberpolítica

El pasado día 21 tras una reunión cerca de la Cibeles madrileña me encuentro un amigo que lleva años vinculado a la política que asesora a empresas como Telefónica. El lugar es próximo al Congreso de los Diputados. No viene del debate de la llamada Ley Sinde, pero aprovecha para comentar que la manifestación de protesta convocada por los que se oponen ha sido un fracaso, ya que no había nadie en la puerta de la Cámara de representantes.

Su comentario muestra la ceguera en la que parece que está envuelta nuestra clase política. Siguen sin comprender. Si la mala gestión de los atentados del 11-M trajo consigo un vuelco electoral ¿qué puede ocurrir en la actualidad con ciudadanos, militantes conscientes activos en redes sociales que en 2004 no existían? La acción política de mitin, manifestación y concentración ha pasado a la historia. Ciberactivismo es movilización y denuncia de comportamientos poco transparentes. Ese día de debate, las llamadas telefónicas a las señorías de la comisión de economía fueron de coste casi cero, igual que los correos electrónicos que inundaban sus ordenadores. La transformación es evidente, ¿a qué espera la clase política para subirse a la innovación?

Es inexplicable que un tema de tal complejidad se camufle en una ley que pretende cambiar el modelo económico. Las presiones de los grandes loobies han salido a la luz. El intervencionismo de EE UU es parte de una estrategia estudiada conscientemente de que el liderazgo mundial no vendrá por las armas, sino por el control ideológico. A la cabeza de la maniobra las industrias del entretenimiento. Si fueran ciertos sus buenos propósitos habrían actuado alguna vez contra los que se apoderan y expolian el patrimonio cultural ajeno, especialmente el de los países y autores del llamado tercer mundo.

Han conseguido un objetivo inesperado. La ciudadanía comienza a cuestionar a creadores y artistas. No es justo. Que todos tienen derecho a recibir una remuneración por su trabajo nadie lo discute. Que los ciudadanos tienen derecho a acceder a la cultura, tampoco. Se trata de definir un nuevo escenario donde todos puedan convivir sin imposiciones. Ha ocurrido en otros sectores industriales. Si entienden la cultura solo como negocio, tienen que ser capaces de generar un nuevo modelo que no perjudique a los que creen que la cultura es un derecho fundamental. Su comportamiento ha enfrentado cultura con ciudadanía y eso es inadmisible. Deberían leer a Gabriel García Márquez: “Cultura es el aprovechamiento social del conocimiento”.

Pero todo tiene su lado positivo. La llamada Ley Sinde y Wikileaks muestran que la acción política no va a ser como hasta ahora. La mordaza informativa ante comportamientos de dudosa transparencia y legalidad ha finalizado. Siempre habrá alguien dispuesto a denunciar abusos y embustes. Ante una democracia representativa, poco participativa, redes sociales y ciberactivismo muestran un camino que hasta ahora solo ha intervenido ante determinados temas sectoriales. Los que aglutinen un proyecto colectivo ilusionante, participativo, horizontal, transparente y profundamente democrático, transformarán la acción política, haciendo que buena parte de la ciudadanía vuelva a preocuparse por lo público, conscientes de que son algo más que un voto cada cuatro años. La Red es fundamental para lograrlo. Garantizar su neutralidad es imprescindible.

Es el momento de volver a leer 1984 de Orwell, a William Gibson y también a Proudhon. La ciberpolítica ha llegado y viene a quedarse.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

"Dedicarse a la política" por Xavier Marcet


Xavier Marcet tiene un magnífico blog, www.xaviermarcet.com, que animo a visitar. Hoy a publicado una magnífica entrada que me permito compartir, en unos momentos donde la clase política es cada vez menos valorada.

El final del 2010 y el 2011 son tiempos de elecciones municipales y autonómicas en muchos territorios de España. Los que encabezan candidaturas, sean del partido que sean, afrontaran el reto de incorporar gente de talento a la política, es decir, gente buena y buena gente, en el binomio virtuoso de talento y honestidad.

No les será fácil. Dedicarse a la política para servir, no para medrar, no está fácil. Las renuncias son muchas y las satisfacciones, relativas. Las barreras son evidentes para gente de talento que debe abandonar carreras profesionales o proyectos empresariales estimulantes. Porqué dedicarse a la política significa en la práctica dejarlo casi todo y asumir que:

1) Se aparcan proyectos profesionales y empresariales que han costado muchos esfuerzos de concretar y que no siempre son fáciles de retomar.

2) Se renuncia a toda privacidad y se entra en una vorágine de cenas y fines de semana que hacen la vida familiar muy precaria.

3) Se vive en un escenario mediático dónde hay de todo, desde buenos profesionales hasta gente con muy mala fe capaz de hacer las lecturas más retorcidas de cualquier detalle.

4) En momentos de crisis hay que tomar decisiones muy difíciles, de imposible consenso porqué afectan a intereses corporativos muy consolidados que implican una gestión del cambio de gran desgaste que pone a prueba cualquier liderazgo.

5) Se participa de una lógica dónde la política está muy próxima a la presunción de corrupción o como mínimo la presunción de culpabilidad. Engrosar las filas de la política no es precisamente ingresar en un club de alta reputación.

6) Se debe lidiar con las tediosas tendencias de los partidos a la conspiración interna y a cualquier forma de promoción que poco tiene que ver con la meritocracia. Además aunque en el futuro cambien de opinión política e insistan en pensar por su cuenta parecerá que siempre defienden sectariamente la opinión de un partido.

7) Se debe trabajar con equipos profesionales que se pueden escoger poco, que estaban antes y estarán después y dónde hay de todo, grandes profesionales junto a ineptos manifiestos que nunca serán removidos por su carácter funcionarial.

8) Se entra en una dinámica dónde el éxito o el fracaso se mide por indicadores inciertos, más próximos a los titulares de prensa que a indicadores de impacto real, dónde la lógica de la innovación (que implica riesgo real) es muy difícil de defender.

9) En muchos casos se pasa a ingresar mucho menos de los que se cobraba en el entorno profesional o empresarial.

A pesar de todo ello, hay que gente de talento, con muchas opciones y que no necesita la política ni para vivir ni para ser alguien, que lo deja todo y sirve a su país por convicción, y los hay en todas las opciones políticas. A estos que no asisten a la cosa pública ni para medrar ni enriquecerse, sino para servir y renunciar a tanto, hay que respetarles mucho y entre todos ponérselo un poco más fácil. Ningún país prospera sin esta gente capaz de renunciar y que asume el servicio público con un carácter profundamente ético, que va a servir y no a servirse. Personas que quieren transmitir lógicas eficientes y visiones potentes al devenir colectivo y para ello, más allá de pompas protocolarias y eróticas de poder que al cabo de dos días deben devenir bastante relativas, ponen unos años de su vida al servicio de lo público. Necesitamos gente de talento en la empresa y también en la política, un país sin políticos de talento, a todos los niveles, presenta un coste de oportunidad que se paga muy caro.

A la gente honesta y de talento habría que ponérselo mucho más fácil. Ya sé que lo que digo no es nuevo y que desde Aristóteles está todo dicho, pero quizás en esto también llegó la hora de innovar.

(La imagen pertenece a Andrea del Castagno)

domingo, 19 de diciembre de 2010

Enrique Morente: siempre en el corazón


En el disco Alcabre el cantante gallego Bibiano Morón entonaba a mediados de los setenta: “Solamente mueren/ aquellos que no dejan semilla…/ Y vosotros dejasteis la mejor/ de todas las sangres./ Sangre, vuestra sangre./ Sangre de la tierra y de la luz./ Sangre de luz, de futuro y de libertad./ Semilla de hombres nuevos,/ como vosotros”; corresponde al disco Canción para los que nunca mueren, que editó la Compañía Fonográfica Española.

Mucho se ha hablado y escrito sobre el genial artista granadino estos días. No puedo ni tengo el valor de juzgarlo por su faceta flamenca, ya que realmente no soy ningún experto en la materia. Me atrevo a aventurarme, con todo respeto y consciente de que puedo cometer errores e incongruencias, desde el punto de vista de un consumidor y gestor cultural, de alguien que siempre ha vivido en una gran ciudad, que comenzó a disfrutar de la música con el punk y el folk americano, tanto del norte como del sur y que lo más aflamencado que había escuchado eran Los Chunguitos, Los Calis o Los Chichos.

Recuerdo haber leído hace tiempo un artículo en que se mencionaba a Enrique Morente como el más, o uno de los más trascedentes, de la Generación Flamenca del 68, incluyendo también los nombres de Camarón de la Isla, Carmen Linares, Juan Peña “El Lebrijano”, José Ménese, y supongo que algunos más que no recuerdo. He intentado conocer si esa generación como tal fue un movimiento o una tendencia común, pero no he encontrado nada al respecto. Supongo que el autor del artículo quiso meter en un mismo saco nombres que renovaron el cante en un momento determinado coincidente en el tiempo.

Mi primer trabajo cultural remunerado fue en una Junta de Distrito del Ayuntamiento de Madrid, donde siempre teníamos un problema a la hora de programar las fiestas y las programaciones culturales habituales. En todas las áreas musicales siempre intentábamos conjugar calidad y novedad, y más o menos no era muy complicado, pero cuando teníamos que hacerlo con el flamenco nos enfrentábamos a un hueso muy difícil de roer. Tuvimos que buscar asesores ya que en un mundo tan complejo no queríamos, ni nos podíamos permitir, meter la pata. El guitarrista Perico el del Lunar (hijo) tenía un bar en la madrileña calle Francisco Silvela y fue, junto con otra persona que siempre le acompañaba, los que realmente nos abrieron ojos y oídos para nuestra música más popular. Gracias a ellos tuve el placer de conocer a Chocolate, José Mercé, El Turronero, Bernarda y Fernanda de Utrera, Rosa Durán… y sobre todo a Rafael Romero “El Gallina” que me impresionó por su rigor interpretativo, sencillez y orgullo de ser gitano. Aquellos momentos y personas me hicieron aproximarme con curiosidad, respeto y cierto miedo, al flamenco.

A Enrique Morente le había escuchado en un disco de vinilo interpretando a Miguel Hernández hacía años, cuando la canción de autor estaba de moda y poner música a la poesía era habitual. Aquella grabación de 1971, un año después Joan Manuel Serrat publicaría su exitoso Miguel Hernández, incluía siete temas, entre ellos “El niño yuntero”, “Sentados sobre los muertos”, “Dios te va a mandar un castigo” o “Nanas de la cebolla”. Sin querer restar méritos a nadie, me parece que las interpretaciones del cantaor son quizás las que más se aproximen al espíritu poético del de Orihuela. El granadino no ha sido el único flamenco que se ha acercado a la poesía. La Niña de los Peines, Lole y Manuel, Diego Carrasco, Camarón, Manzanita, Naranjito de Triana, Vicente Soto, Lola Hisado, Calixto Sánchez y Carmen Linares son otros que también lo han hecho. Pero la relación de Morente ha sido permanente y continua. Rara es la grabación que no incluya algún poema reconocido o relevante. Además de los de Hernández, poemas de Lorca, los hermanos Machado, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Nicolás Guillén, José Bergamín, Al Mutamid, Fray Luis de León, Gustavo Adolfo Becquer, León Felipe, Pedro Garfias, Ibn Haz de Córdoba o Juan de la Encina, son parte de su discografía y con ello de la historia del flamenco y también del patrimonio no material de la Humanidad. No es casualidad que en su despedida Laura García Lorca recitase dos poemas que el cantaor había entonado, “Alma ausente del llanto por Ignacio Sánchez Mejías”, de su tío Federico y De pronto”, escrito por Francisco García Lorca en memoria de su hermano, o que su paisano Luis García Montero, del que también interpretó poemas, le despidiera en nombre de todos los amigos con las siguientes palabras: "Enrique, qué difícil despedirse de ti. Las palabras son insuficientes, no es posible nombrar el vacío, la desolación. Has muerto lleno de vida, de fuerza, siendo manantial".

Aquella primera apuesta tan temprana por la poesía comprometida, a la que llegó a través de personas como el periodista Paco Almazán, marcó un sendero que vislumbraba por dónde se podía desenvolver una carrera artística distante de los parámetros habituales del flamenco, cuya versatilidad no dejaba indiferente a nadie. Siempre me llamaron la atención las polémicas que originaba entre los entendidos, por un lado grandes entusiastas y otros que no concebían, aunque no creo recordar a nadie que dudara de su valía y calidad, tanto experimento e innovación.

Transformador, creador de una nueva estética musical, reformador, rompedor de normas, pero con el mayor respeto por los grandes del género, como lo manifestó en grabaciones como “Cantes antiguos del flamenco” (1967), todo un reto para un joven debutante, “Homenaje a Don Antonio Chacón” (1977) o en “Nueva York / Granada” (1990) con aquel gitano de Pamplona llamado Agustín Castellón conocido como Sabicas, siendo éste el último disco del afamado guitarrista –uno de los responsables de la internacionalización del flamenco– hecho en apenas tres días. Grabación directa de la que Morente se sentía especialmente orgulloso.

De su Albaicín natal llegó a la capital en 1962 a buscarse la vida. “La verdad es que a Madrid no he venido pensando que iba a triunfar como cantaor, aunque siempre, desde luego, lo he soñado. Hay muchas cosas que he soñado, con ser cantaor, pero, en fin, como también soñaba, pues no sé, con ser rico; pero, vamos no vine a Madrid a eso, vine a buscarme la vida de otra forma, de la que pudiera” manifestada en una estupenda entrevista al mencionado Almazán en la revista Triunfo, un 28 de noviembre de 1970, para añadir “Lo que te hace cantar ya por sí solo es la vida”. Sobre su reconocimiento a tan pronta edad comentaba: “tuvo que ver por el apoyo de una serie de eminentes flamencólogos y señoritos… Gracias a todos estos señoritos que hablan tanto de cante y les gusta presumir con el flamenco y que se hacen llamar flamencólogos en vez de flamencólicos, he llegado a lo que soy”.

Pepe el de la Matrona es su gran maestro en la capital. Departen horas en las inmediaciones de la casa que este tiene en la calle Amparo en Lavapiés, muy cerca de la pensión situada en la calle Embajadores donde se aloja el granadino. En el homenaje que le tributan al cantaor utrerano en el Teatro Monumental, Morente hace público su reconocimiento, gratitud y admiración. Son muchas jornadas compartidas cerca de la Plaza de Santa Ana, núcleo flamenco de la ciudad, como la Peña Charlot, Viva Madrid, Los Gabrieles, Los Claveles y restaurantes y tabernas como El Cortijo o el Figón de Santiago. Unos portales más abajo de la casa del de la Matrona, en la misma calle, vivía Bernardo de los Lobitos, otro de sus maestros. Lugares muy próximos al Candela, taberna flamenca en la que es posible verle años más tarde, junto a otros muchos flamencos, antes del amanecer. Antes ha abandonado El Mago, cerca de la plaza del Dos de Mayo, donde los habituales han creado su peculiar Orquesta Nacional de Malasaña. En las noches de la Sala Caracol en los primeros noventa, los más trasnochadores podíamos verle arrancarse a cantar, con las puertas ya cerradas, acompañado por guitarristas muy ilustres, para deleite exclusivo de los más noctámbulos. En los Lunes Flamencos de la Sala Revolver en plena movida, punkis, mods, popis, horteras y diferentes tribus de la modernidad madrileña, acudían a escucharle, y dejarse ver, junto a gitanos y payos.

Al poco de llegar a Madrid comienza a ser reconocido en los ambientes universitarios. Los amigos le llamaban “El Pijón”. En sus primeros conciertos le anuncian como Enrique el Granaíno. Debuta, paradojas de la vida, en la universidad madrileña en el Colegio Mayor Francisco Franco. En paralelo ilustra las conferencias de uno de los sabios del flamenco José Blas Vega, que se organizan en la Sociedad de Amigos del Cante Flamenco en la Casa de Málaga. En 1964 actúa en el Alcázar de los Reyes Cristianos en Córdoba junto a Antonio Mairena y Pepe el de la Matrona. Otros colegios mayores madrileños pueden escucharle. En el San Juan Evangelista actúa un 20 de diciembre de 1973, horas antes se ha producido un atentado que le cuesta la vida al Presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco. Morente no suspende la actuación y comienza cantando una coplas que dicen: “Pa' ese coche funeral/ no me quiero quitar el sombrero,/ pa' ese coche funeral,/ que la persona que va dentro/ me ha hecho a mí de pasar/ los más terribles tormentos". Es lo único que puedo entonar. Intervención policial, concierto suspendido y noche en el calabozo. De manera similar se manifiesta cuando era consciente de que alguna persona relacionada con la dictadura estaba presente en alguna de sus actuaciones. Ocurrió un día en el Teatro Barceló cuando acudió a verle Carmen Polo acompañada de Raphael.

Probablemente el reconocimiento del flamenco por los ambientes más intelectuales e inquietos, tras años de nacional-flamenquismo, como lo denominaba Almazán, cuyas cabezas más visibles eran Lola Flores, Juanito Valderrama, Antonio Molina, Juanita Reina o el Príncipe Gitano, tiene lugar en la Semana de Estudios de Cante del Pueblo en Granada en 1969. Son tiempos de Nova Cançó, Voces Ceibes, Nueva Canción Castellana, Ez Dok Amairu en la música, y de Tábano, La Cuadra y otros grupos independientes en el teatro. Espacios de libertad ganados por artistas con compromiso. Por primera vez en décadas el cante interpreta el verdadero quejío del pueblo. La emigración, las condiciones de vida de mineros, gitanos, campesinos. La escasez de libertad, las penurias de la vida, la represión… se visualizan en las voces de estos jóvenes flamencos. José Menese, Manuel Gerena y el propio Morente son los nombres visibles de un flamenco ciudadano, real, social, comprometido, con identidad propia. “Yo estoy más cerca del pueblo que nunca por dos cosas; primero porque pertenezco al pueblo y segundo porque soy consciente y quiero ser y estar con el pueblo y lo que quiero hacer lo quiero hacer en pro del y para el pueblo” manifestaba en la entrevista con Almazán.

Viaja a Europa, donde actúa en festivales para emigrantes, en solidaridad con los trabajadores españoles en casas de España, y a Estados Unidos. Su reconocimiento definitivo se produce en el tablao madrileño Zambra, donde forma parte del cuadro artístico principal, el de los artistas consagrados. Aunque hay otros muchos en Madrid como El Corral de la Morería, Los Canasteros, El Café de Chinitas, La Venta del Gato, El Duende, Torres Bermejas. El de la calle Ruiz Alarcón era el de mayor prestigio, ya que como señala el flamencólogo Manuel Ríos Ruiz “desde su fundació en 1954 por Fernán A. Casares... en su creación y estructura se siguieron las ideas de los músicos Falla y Turina y del poeta Manuel Machado sobre los escenarios ideales del flamenco".

Precisamente una conferencia de Ríos Ruíz "Entorno al cante flamenco" permite protagonizar a Morente otro acontecimiento sin precedentes. El día 5 de febrero de 1970 se convierte en el primer cantaor que canta en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid. La ilustre institución cultural madrileña, que en octubre pasado cumplió 175 años, abre sus puertas al cante para ilustrar la conferencia acompañándose a la guitarra por Manolo Sanlúcar. Ocurrió también en el Teatro Real, con la Fantasía del cante jondo para voz flamenca y orquesta, estrenada el 16 de mayo de 1986, flanqueado a las guitarras por Gerardo Núñez y Juan Habichuela y la Orquesta Sinfónica de Madrid dirigida por Luis Izquierdo. Pionero también en la Abadía de Fontfroide donde estrenó su Misa flamenca, la Mezquita de Córdoba o el Lincoln Center de Nueva York.

Aquellos que le recriminan tanta innovación y experimentación tienen razón. Lo hacía Aurora Carbonell, su mujer, que le reprochaba cariñosamente sus “modernuras”. Poetas en Nueva York le unió con Leonard Cohen, una admiración mutua acrecentada con el paso del tiempo. Poetas de una ciudad que visitó en varias ocasiones cautivando a sus habitantes. Ocurrió con Sonic Youth. La banda neoyorquina fue de las primeras en realizar pocas horas después de su muerte, un particular homenaje en diferentes redes sociales. Juntos protagonizaron uno de los momentos más impactantes de nuestra música popular reciente. Un martinete de diez minutos en la primera edición del Heineken Greenspace de Valencia, interpretado por el cantaor al que acompaña con un ritmo ascendente el rock visceral y distorsionado de la banda americana. La experiencia volvió a producirse el pasado mes de febrero en el Centro de Arte Dos de Mayo en la ciudad madrileña de Móstoles.

Se atrevió con el rock nacional de Los Enemigos, Los Planetas o Antonio Vega. El pop de Amaral o de Sr. Chinarro. La fusión de Chambao. El neocabaret de Ute Lemper. El jazz de Chick Corea, Federico Lechner o Pat Metheny. En la Bienal de Flamenco de Sevilla de 1992 protagoniza una de esas noches mágicas, difícil de olvidar para los asistentes. El percusionista estadounidense Max Roach se acompaña de una docena de músicos, nueve de ellos percusionistas. Morente lo hace con catorce flamencos entre los que se encuentran La Barbería del Sur y Raimundo Amador. También comparte escenarios y estudios de grabación con el turco Omar Farouk, la saharaui Mariem Hassan, la venezolana Soledad Bravo o los marroquíes de la Orquesta Chekara de Tetuán.

Con estos últimos se presenta –completan el cartel los oscenses Willy Giménez y Chanela– en la VI edición del Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur. Una noche denominada “andalusí”. Sus primeras palabras son “Estoy en el Pirineo un lugar de nacimiento”. Al día siguiente, 1 de agosto de 1997, vuelve al escenario con un espectáculo totalmente distinto: Omega, con la banda de rock independiente Lagartija Nick. El Auditorio Natural de Lanuza es una locura de ritmos y sonidos. Impresiona escuchar algo tan singular, tan vivo, tan cautivador, sobre un escenario flotante rodeado de picos montañosos que anhelan acoplar agua, cielo y tierra, para disfrute de dioses y humanos unidos por la magia de la música y la naturaleza.

Una percepción también muy intensa, pero de características totalmente diferentes, sufrimos el 23 de mayo de aquel mismo año durante la presentación del mismo espectáculo en la sala La Riviera madrileña. Un público totalmente emocionado abarrota el espacio. Mientras esto ocurre dos personas comenzábamos una nueva aventura personal y profesional que ha perdurado hasta hoy.

En septiembre de ese año tuvimos la oportunidad de participar en la organización de un nuevo concierto, esta vez en el Patio Central del Conde Duque, junto a los artistas marroquíes ya mencionados de la Orquesta Chekara. Dos horas después de finalizar la actuación pudimos compartir juntos, en una taberna cercana, lo que significó el concierto de La Riviera. Lo hablado queda en el terreno de lo personal, pero como buen maestro comprendió enseguida lo que supuso para nosotros. Tiempos después cuando nos encontrábamos en los pasillos de la discográfica Virgin o en el Candela nos parecía percibir un guiño cómplice, a lo mejor sólo fruto de nuestra imaginación.

Enrique Morente fue un día a Madrid a buscarse la vida, sin olvidar nunca Granada. Con su arte quería vivir, ser feliz y hacernos felices. Sabía que la cultura, el cante, es un vehículo para cambiar, transformar, a las personas y al mundo. Donde tradición y modernidad no son incompatibles. Morente es un ejemplo de compromiso, honestidad y coherencia, que en estos días de recuerdo muchos parecen olvidar mostrando solo una parte de su faceta artística, casi siempre la más comercial, en muchas ocasiones de manera superficial. Enrique Morente era un hombre de profundas convicciones que nunca abandonó. En una de sus últimas ediciones, El pequeño reloj, canta a Lula, esperanza de Brasil.

Maestro. Gracias por todo lo que nos has hecho vivir. Nunca, por motivos muy dispares, te podremos olvidar. Como decía Pablo Neruda, siempre estarás en nuestro corazón.

Alberto Gambino"Sigo aquí"

Actuación de Oum en la televisión marroquí

Actuación de la cantante marroquí Oum en el canal 2M, presentando "Whowa", primer single de su próximo trabajo que saldrá en 2011. A partir del lunes se podrá escuchar en todas las emisoras de Marruecos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Hasta aquí hemos llegado

Este es el título del magnífico libro de memorias de Enrique Meneses, uno de nuestros grandes comunicadores, cuya lectura recomendamos a los alumnos del Master de Gestión Cultural de la Universidad de Zaragoza. Con motivo de la próxima Conferencia Estatal de los Sectores Profesionales de la Cultura que tendrá lugar en las instalaciones madrileñas de CaixaForum, he tenido la oportunidad de organizar y participar en un encuentro entre gestores culturales y representantes de ocho medios de comunicación de referencia de nuestro país. Más de dos horas y media para ponernos al día de nuestras respectivas realidades. Comunicación y cultura tienen la responsabilidad de convivir y ser parte activa para mostrar y difundir otros escenarios más allá del sensacionalismo y de las imágenes calcadas, repetidas e interesadas. Y lo son porque ambas se refieren a personas concretas y a sus entornos.

La Red juega un papel determinante en el desarrollo del periodismo ciudadano. Ryszard Kapuscinski y Gabriel García Márquez, este último presidente de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, son el mejor ejemplo para mostrar que la comunicación no es algo individual, sino colectivo, son ejemplo de cómo ponerse en el lugar del otro cuando se trata de transmitir algo. Norman Mailer, Truman Capote o Tom Wolfe crearon escuela por su forma de entender la comunicación ennobleciendo la profesión, como Jack Lemmon en la magnífica Primera Plana de Billy Wilder.

Todo esto viene a cuento por lo sucedido con WikiLeaks. Se está configurando un nuevo terrorismo de estado que quiere silenciar cualquier información que no emane de las grandes centrales mediáticas y económicas. Cada vez son más habituales las sentenciadas perpetradas desde el poder ajenas a los veredictos de los jueces. Se intenta asesinar o asfixiar al mensajero, en lugar de investigar los contenidos de los mensajes para fomentar una mayor transparencia y avanzar hacia una sociedad más democrática y participativa. Los responsables gubernamentales intentan que esto no ocurra legislando contra la neutralidad de la Red. En lugar de invertir en calidad democrática se apuesta por su deterioro. La organización promotora de Internet Engineering Task Force, donde se definen los protocolos que sustentan la red de Internet, ha emitido un comunicado excepcional, condenando de forma contundente a gobiernos y empresas por promover medidas que pongan en riesgo los principios fundamentales de internet al tratar de delimitar el acceso a sitios como WikiLeaks.

Observamos todo esto sin apenas inmutarnos. Son comportamientos tan arraigados y habituales que los vivimos con total naturalidad. Muy pocas voces de referencia se han posicionado a favor de la asociación creada por Julian Assange. Todos somos cómplices por nuestra pasividad, de una telaraña que colapsa ideas y comportamientos. Somos responsables de la parálisis, cuando no del retroceso, de nuestro navegar y el naufragio está cada vez más próximo.

Use Lahoz comenta que la lectura de un libro debe “conmover, entretener y enseñar” ¿Qué deben propiciar la comunicación y la cultura? Guy Kawasaki decía hace unos días que el éxito consiste en “plantar semillas”. Habrá que sembrar muchas y variadas para recoger enseñanzas y entretener conmoviendo.

Hasta aquí hemos llegado, difícil es avanzar más. Hay que liberar el pensamiento agarrotado por legislaciones paralizantes y por una pasividad de la que tendremos que arrepentirnos mucho antes de lo que pensamos. De no hacerlo seremos los Nukak Makú de este siglo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Convocatoria de manifestación desde freewikileaks.

Los ciudadanos adheridos a este texto MANIFESTAMOS:

1. Reclamamos la puesta en libertad de Julian Assange en el territorio de Reino Unido.

2. El restablecimiento del dominio de Wikileaks (wikileaks.org) el cual apuntaba a la IP número: 213.251.145.96.

3. Que sea repuesta la cuenta en la entidad financiera PostFinance en Suiza, dado que a Assange le ampara una solicitud de asilo en dicho país y la presunción de inocencia que todo ciudadano posee.

4. Dado que nadie ha demostrado la culpabilidad de Assange por los delitos que se le imputan, ni la organización Wikileaks está imputada en ninguno de ellos, les sea restituido el servicio en las redes de VISA y Mastercard para el movimiento de dinero que tengan a bien realizar libremente.

5. Expresamos nuestro deseo de que cesen las acciones orquestadas por parte de todos aquellos poderes gubernamentales que mediante coacciones y ataques están librando un conflicto contra dicha organización, temerosos del uso que ciudadanos anónimos hacen de su legitimo derecho a la libertad de expresión y al esclarecimiento y difusión de la verdad.

6. Consideramos que la transparencia es un bien fundamental a preservar en cualquier sociedad que se haga llamar a sí misma democrática y por ello estamos dispuestos a defender iniciativas que como Wikileaks suponen una ventana abierta a la libre información.

7. El inicio de un proceso judicial sobre aquellos responsables, que si se demostrase la veracidad de los hechos, cometieron crímenes o graves delitos revelados por filtraciones publicadas en Wikileaks. Con el fin de evitar la corrupción y que sigan ejerciendo el poder en detrimento de nuestras libertades.

8.L a petición de repulsa por parte de todos nuestros dirigentes por los actos de terrorismo de Estado que Wikileaks ha descubierto.

“Aquellos que sacrifican una libertad imprescindible para conseguir una seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad“. Benjamin Franklin

Hora: 18:00, Sábado, 11 de Diciembre 2010

Lugar: En las siguientes ciudades

Madrid

Embajada británica en Madrid

Torre Espacio

Paseo de la Castellana 259D, 28046 Madrid

Barcelona

Consulado General Británico en Barcelona

Edificio Torre de Barcelona

Avenida Diagonal, 477, 13º, 08036 Barcelona

Valencia

Consulado de Suecia en Valencia

Plaza Porta de la Mar 4, pta 8, Valencia.

Zaragoza

Diputación de Zaragoza

Plaza de España 2, Zaragoza,.

Buenos Aires (Argentina)

Embajada Británica en Argentina

Dr. luis agote 2412, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Otras ciudades

Si deseas organizar una manifestación en alguna otra ciudad no listada aquí, debes pedir los oportunos permisos para realizarla a las autoridades competentes, concretar el lugar (preferiblemente embajada o consulado Británico o Sueco) y hacérnoslo saber enviándonos un mail a info@freewikileaks.eu lo antes posible

Cultura y comunicación

Hoy hemos tenido una comida de trabajo con ocho medios de referencia para presentar y comentar los objetivos de la I Conferencia Estatal de los Sectores Profesionales y Empresariales de la Cultura que tendrá lugar la semana que viene en Madrid, en la sede de Caixa Forum.

Creo que ha estado muy bien ya que era un tema de abordar de difícil complejidad. Se han planteado diversos puntos de vista sobre la situación de la cultura en la actualidad y como hacer frente a la crisis, las perspectivas de futuro y la necesidad de una política de Estado.

Ha sido importante que los representantes de los medios tuvieran una visión desde la gestión cultural y no solamente desde las industrias culturales. El intercambio de ideas e información ha sido frutífera y quizás sea necesario profundizar en estos encuentros y buscar un lugar donde conversar e intercambiar experiencias y realidades los dos sectores con cierta temporalidad. Dos horas y media de conversación sin desviarse del motivo de la convocatoria, algo que no ocurre habitualmente en encuentros similares y por cierto la comida estupenda en De Fábula en la Plaza Conde de Barajas de Madrid.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cultura y crisis económica o las consecuencias de una política inexistente

El pasado día 1 de diciembre los medios de comunicación se hacían eco del cierre del Museo Chillida-Leku. Los motivos, la actual crisis económica que ha traído consigo un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a 23 trabajadores que dejarán sus puestos de trabajo el próximo 1 de enero.

El emblemático museo, inaugurado en septiembre de 2000 por los reyes de España, es el primer museo de arte de Gipuzkoa, según un comunicado difundido en su página web, con más 810.000 visitantes desde su puesta en marcha y uno de los cuatro mejor valorados en toda Euskadi.

Con su cierre se pone fin al sueño de uno de los grandes representantes de nuestra cultura: Eduardo Chillida. Se clausura el espacio que muestra la evolución y trayectoria de nuestro escultor más universal, junto a su gran rival Jorge Oteiza, siendo en las propias instalaciones museísticas donde finalizó la porfía entre ambos. El escritor Juan Cruz calificaba en su blog la noticia como dramática, comentado que se disolvía un universo complejo… un homenaje a la reflexión y a la quietud”. Por la columna de Pablo Meléndez-Haddad en la edición de catalana de ABC (3-12-2010), nos enteramos que La Casa de la Danza de Logroño va tener igual de mal futuro.

Paralelamente se anuncia el cierre del Centro José Guerrero, dedicado a difundir desde su creación, hace diez años, la figura del pintor y grabador granadino, una de las grandes referencias del expresionismo abstracto de la segunda mitad del siglo pasado. En su día un acuerdo entre la Diputación de Granada y la familia “permitió el préstamo de una importante colección de sesenta pinturas, así como el archivo y la biblioteca personales del artista a la ciudad de Granada, sin compensación económica alguna y por un periodo determinado de tiempo”, según recoge la web del Comité Internacional del ICOM para Museos y Colecciones de Arte Contemporáneo. La pretensión del organismo provincial de incorporar la mencionada obra en una futura Fundación Granadina de Arte Contemporáneo, ha originado el conflicto con los hijos del artista que consideran que la obra de su padre “quedaría diluida en una ambigua entidad, de intenciones y futuro incierto”, que según recoge la citada web, podría originar la clausura.

Días antes, en la edición madrileña de El País (19-11-2010), se comentaba que “las deudas del Consistorio ahogan a las pymes de actividades culturales”, señalando que el Ayuntamiento de Madrid asfixia a decenas de promotoras de eventos y espectáculos que trabajan en la capital”, indicando que según la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (ARTE), que representa a la mayor parte de organizadores de fiestas y conciertos de nuestro país, solo la deuda del gobierno de Ruiz Gallardón asciende a más de diez millones de euros, mencionando igualmente que solamente entre cinco empresas, de nueve consultadas, la deuda del Consistorio madrileño asciende a casi cinco millones y medio de euros.

Diferentes maneras de entender la gestión y la crisis, parecen poner de manifiesto que la cultura y los trabajadores relacionados con ella vamos a ser algunos de los más perjudicados por la actual situación económica. Pocos parecen interesados en proteger un sector que genera un 7% del PIB mundial, con un crecimiento estimado en un 10% anual, que aporta a nuestro WAB (Valor Añadido Bruto) el 3% del total nacional, ascendiendo al 3,8% si se considera el conjunto de actividades económicas vinculadas a la propiedad intelectual, estando por encima de lo contribuido por agricultura, ganadería y pesca, el 2,6%, o la energía con el 2,7%. Significativas son nuestras exportaciones de bienes culturales que ascendieron en 2009 a 835,5 millones de euros, destacando de manera especial el comportamiento de libros y prensa.

En contraposición a lo manifestado por algunos dirigentes políticos y medios de comunicación de ser un sector sustentado en ayudas públicas, los datos indican lo contrario. El gasto líquido en cultura por la Administración General de Estado en 2008, se sitúo en 1.075 millones de euros (0,10% del total), 2.219 millones (0,20%) invirtieron las Comunidades Autónomas y un 0,36%, 3.907 millones, la administración local. Un país cuya mejor imagen en el exterior la aportan creadores, escritores, pintores, artistas, cineastas, músicos… y deportistas, que cuenta con un patrimonio histórico artístico excepcional, reclamo para millones de turistas, que tiene en su diversidad cultural y lingüística uno de sus mayores atractivos y por lo tanto con capacidad de generar importantes recursos, invierte cantidades mínimas en creación, producción, investigación, innovación, promoción y difusión cultural. No existe una política de estado que entienda la riqueza económica y de empleo que supone apostar por ello. Para las industrias culturales de carácter supranacional, relacionadas con el ocio, el entretenimiento y la comunicación, esto es más que evidente desde hace años, conscientes de ser uno los sectores con mayor crecimiento a nivel mundial.

En nuestro país los técnicos institucionales que trabajan en estas áreas han asumido los ajustes presupuestarios para 2011, que en algunos casos se recortan en un 40 por ciento. Teniendo en cuenta que una buena parte de los mismos se dedican a gastos corrientes (nóminas, mantenimientos…) ¿Cuánto quedará realmente para producir y difundir cultura al margen de las grandes industrias del entretenimiento y el ocio, con identidad propia, creando marca e imagen de país? No se sabe, pero la incertidumbre aumenta, y frente a actitudes claramente pesimistas, se abren otras que plantean una reinvención que apueste por la transformación, la innovación y la proyección internacional.

El pasado 18 de noviembre el Ministerio de Cultura dio a conocer el Anuario de Estadísticas culturales 2010 (www.mcu.es/estadisticas/MC/NAEC/2010/IndiceEstadisticas2010.html). Según la Cuenta Satélite de Cultura que proporciona información sobre la cultura y las actividades relacionadas con la propiedad intelectual, analizando el impacto de la actividad cultural en el PIB y en el VAB, los empleados en el sector de la cultura en 2009 ascendían a 544.800 –en el año 2000 eran 397.600 personas– lo que supone un 2,9% del empleo nacional, representando el 3,1% del total de empresas recogidas en el Directorio Central de Empresas elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El empleo cayó en el sector un 5,8% mientras en el conjunto de todas las actividades lo hizo en un 7,2%, es decir casi un punto y medio menos.

A pesar de la crisis, en el año 2009 había registradas 102.945 empresas culturales, 433 más que el año anterior. El grado de formación de sus empleados es más elevado que el de otros sectores; el 3,7% tiene educación primaria, el 39,2 secundaria y 57,2 superior o equivalente. Se puede decir que es un sector bien cualificado con unas particularidades que lo convierten, además de por su actividad, en singular.

Está constituido por microempresas, colectivos, asociaciones de autoempleo, microestructuras y trabajadores autónomos en un porcentaje mucho más elevado que en otros sectores económicos. Aunque la cualificación en general es buena, en la actividad cotidiana relacionada con la gestión cultural la autoformación es lo que impera. No existe un marco educativo regulado, coherente y conjunto. Tema más que complejo como se puso de manifiesto en los primeros intentos de intentar enfocarlo/regularlo/evidenciarlo, por parte de la UNED en los años ochenta o por alguna comisión interministerial creada durante los primeros gobiernos de Felipe González. En un sector donde debe primar, por su singularidad evolutiva, la formación continua, se parte de la realidad de que cada trabajador tiene que autoformarse en función de unos intereses profesionales concretos, sin tener muchas veces una visión conjunta de todo lo relacionado con su quehacer. Aunque en los últimos años han proliferado másteres en gestión cultural, algunos de ellos excelentes, uno de sus grandes hándicap es que están basados en planteamientos teóricos poco efectivos para la actividad cotidiana. En buena parte debido a que legalmente los mismos tienen que ser impartidos por un número determinado de docentes de la universidad correspondiente, que evidentemente desconocen las necesidades de la tarea diaria. La escasa experiencia en este campo, la falta de programas I+D específicos de líneas de investigación autónomas, unido a las escasas publicaciones y ediciones propias, trae consigo la importación de modelos formativos sin profundizar ni desarrollar uno propio, que tenga más que ver con nuestra realidad y proyección internacional, especialmente con América Latina, el Mediterráneo y el Magreb. En muchos de ellos no se tienen en cuenta los nuevos y cambiantes contextos en los que se desarrolla la gestión cultural diaria: cooperación, intercambios, migraciones, diversidad, género, autoproducciones, espacios de creación colectiva, autogestión, territorios y metrópolis, culturas y licencias libres, trabajo en Red, pensamiento crítico, autoediciones, distribución alternativa, copyleft… enfocando la mayoría de la docencia a reproducir y justificar la cultura como recurso y no como derecho, encaminada a perpetuar un modelo economicista que solo entiende la creatividad como generadora de beneficios económicos, como mero negocio. Los mapeos e interconectividades colectivas que puedan permitir el desarrollo de políticas participativas son inexistentes, así como el fomento de la buena gobernanza, las buenas prácticas, la renovación pedagógica e ideológica.

Esta visión económica arropada bajo paraguas diversos como “economía creativa”, “ciudades creativas”, “economía del arte”… ha traído consigo que poco a poco los estados se vayan desentendiendo de sus responsabilidades culturales, dejándolas a expensas de las reglas de un mercado global, sin identidad, ideologizado y comprometido con un modelo único y excluyente. Se ha pasado de las políticas activas en los ochenta, a otras más pasivas que en nuestro caso se agudiza al estar traspasadas las competencias a las comunidades autónomas, primando un evidente localismo que impide una visión conjunta, una política global, común y diversa a la vez, y una difusión acorde con su relevancia. Se ha consolidado un discurso político-cultural que enfatiza que el único modelo cultural viable es el que está encaminado a propiciar el desarrollo económico.

No se trata de excluir a nadie, sino de que modelos diferentes converjan en una política común, global, de estado. Nuestras industrias culturales han mostrado su competitividad internacional. La gestión autónoma, independiente e innovadora ha permitido que seamos identificados por sectores muy dinámicos y diversos en todo el mundo. Su conjunción debería permitir una mayor visualización de país. La productividad cultural, según diferentes estudios, está por encima de la de otros sectores. En momentos en los que se propicia un cambio de modelo económico, dejar al margen la cultura sería un error lamentable, de consecuencias irreparables. La diversidad cultural, la biodiversidad y la cooperación cultural deben formar parte del diseño de futuro.

Las industrias culturales al ser tratadas como tales tienen espacios y territorios donde expresarse, consiguiendo ser escuchadas, valoradas, reconocidas y apoyadas por las diferentes instancias gubernamentales. El sector creativo y el emprendimiento cultural también tienen que tener un lugar propio diferenciado, impulsado y dinamizado de manera autónoma, que tenga presente el contexto político y económico que vivimos, basando su actividad en principios de igualdad, respeto, beneficio colectivo y responsabilidad compartida, sin que su labor tenga que ser evaluada y analizada con los mismos baremos por el que deben hacerlo las grandes industrias del ocio y el entretenimiento.

El estado debe tener un papel activo para erradicar la incertidumbre y que ésta deje de ser la constante del sector, teniendo en cuenta su singularidad y complejidad, posibilitando el acceso a créditos, a una financiación acorde con lo que representa, contribuyendo a combatir la precariedad laboral fruto de unos flujos de trabajo cambiantes, propiciando la formación continua, el intercambio de conocimiento, el accesos a las nuevas tecnologías, al trabajo en Red y el desarrollo de una proyección internacional coherente, dinamizadora y plural.

En resumen, es imprescindible una política de estado que comprenda que la cultura no debe ser solo generadora de recursos económicos, sino que se entienda como un derecho reconocido en nuestra Constitución para el disfrute, formación y participación de todos los ciudadanos.

II Edición de Madatac

Tras una revulsiva primera edición en plena crisis del 2009, MADATAC, la Muestra Abierta de Arte Audiovisual Contemporáneo, plataforma anual integradora y a la vez insurrecta generada para el intercambio y proyección de experiencias y conocimientos del arte audiovisual más innovador, reaparece con óptimos refuerzos.

Del 1 al 5 de diciembre del 2010 reunirá en la Milla de Arte de Madrid, ciudad-foco de cultura internacional, a un ejército de videocreadores armados con una letal selección de inclasificables piezas seleccionadas a partir de la convocatoria realizada por el programa de televisión Transfera, especializado en arte audiovisual (www.transfera.es), que abarcan el videoarte, la animación digital, el paisajismo reinventado o la experimentación iconoclasta, y que amenazan con desatar en la ciudad una epidemia de arte viral a la que ni el cine ni la televisión podrán mitigar.

Reagrupada dentro de la más genuina heterodoxia, MADATAC celebrará proyecciones diarias de videocreaciones, sesiones abiertas con videoartistas, instalaciones de videoartistas internacionales, ponencias con expertos en el arte de los nuevos medios, performances audiovisuales desarrolladas desde la experimentación pionera, sin olvidar la representación interdisciplinar entre el mundo de la técnica con el de la imaginación.