viernes, 27 de febrero de 2015

Uno de los artistas que más admiro, acompañado The Sukiyaki Steel Orchestra "Al Caribe volveré" @thepernett



Adiós Mr. Leonard Nimoy Spock cuanto disfrutamos con Star Trek

“Mi obligación es decir lo que pienso” entrevista con @pmilanesoficial en @diariovasco


Conversación publicada hoy en el suplemento SDV El Diario Vasco

Tiene publicados más de medio centenar de discos en solitario, a los que hay que sumar dieciséis como integrante del Grupo de Experimentación Sonora (GESI), colectivo promovido desde el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), en el que participaron entre otros Silvio Rodríguez, Leo Brouwer, Sergio Vitier, Sara González o Emiliano Salvador, embrión de lo que luego conoceríamos como Nueva Trova Cubana. A lo anterior hay que añadir cerca de setenta colaboraciones discográficas, tanto en proyectos colectivos como de invitado. Simples datos que evidencian por qué Pablo Milanés es una de las grandes referencias de la música popular a nivel mundial.

Autor de cientos de canciones que forman parte de la vida personal, colectiva y emocional de varias generaciones que permiten configurar particulares bandas sonoras. Algunas de las más bellas canciones de amor compuestas en castellano como “Yolanda”, “Te quiero porque te quiero” o “Yo no te pido” y de desamor “Para vivir”. Patrióticas “Amo esta vida o “Yo me quedo”. Poniendo música a ilustres poetas como Pablo Neruda, “Para mi corazón basta tu pecho”; José Martí, “Mi verso es como un puñal”; César Vallejo, “Masa”; Nicolás Guillén, “De qué callada manera” o Mario Benedetti, “Hombre preso que mira a su hijo”, sin olvidar la realidad de los pueblos con “Buenos días América”, “Nelson Mandela sus dos amores” o “A Salvador Allende en su combate por la vida”; lo ético “La vida no vale nada” o el papel social de los creadores “Pobre del cantor”, son solo un pequeño ejemplo de un basto patrimonio creativo que permite las más diversas posibilidades a la hora de mostrarlo en un escenario.


Algunas de esas canciones formarán parte del repertorio que interpretará el próximo miércoles en el donostiarra Teatro Victoria Eugenia “me gusta recrearme en las canciones del disco nuevo, y luego hacer un recorrido por las otras canciones. Me gustan y me gusta que el público las disfrute conmigo”, añadiendo “me encanta actuar en Donosti, siempre ha sido un placer, y la respuesta siempre ha sido muy satisfactoria”.

Aunque desde hace años la música cubana es habitual entre nosotros, primero con la Nueva Trova (Pablo Milanés, Silvio Rodriguez, Pedro Luis Ferrer), la salsa (Los Van Van, NG Labanda), más recientemente la Trova Tradicional (Compay Segundo, Vieja Trova Santiaguera) o el BuenaVista Social Club, es evidente que la gran mayoría de interpretes y géneros musicales de la isla no tienen difusión entre nosotros. La nueva gira de Milanés contribuye a enmendar en parte lo anterior. La excusa es la presentación de su penúltimo disco “Renacimiento” una exploración musical realizada durante dos años para mostrar algunos de los géneros de la música cubana, desconocidos para casi todos; la guajira son, el danzón, la conga, el changüí o el guaguancó “un renacer personal y profesional que retoma variantes rítmicas cubanas que no son tan conocidas internacionalmente”, sin olvidar “toda la parte renacentista y barroca que caracteriza mi obra”, enfatizando “una deuda que tenía pendiente de realizar, ya saldada”.

Una decena de temas de su autoría excepto dos poemas musicados, uno del mexicano Amado Nervo y otro del poeta y político vietnamita Ho Chí Minh, al que también cantaron Antonio Resines, no confundir con el actor, el chileno Víctor Jara y el venezolano Ali Primera. ”Es una de las pocas oportunidades en que voy a venir con la banda completa, es muy costoso, muy graviante en el sentido de tener que cargar con todo, pero quería tener ese placer de tocar con todos”. Miguel Núñez (piano y programaciones), Germán Velazco (saxo tenor, soprano y flauta), Félix Raveiro (bajo), Osmani Sánchez (batería y percusiones), Edgar Martínez (gúiro, tambores bará, bongó, triángulo, cajón, clave, tumbadoras…), Dagoberto González Jr. (violín) le acompañaran en  el escenario.

Se siente bien anímica y físicamente a pesar de que el pasado verano tuvo que someterse a una operación de trasplante de riñón, donado por su mujer Nancy Pérez, a lo que hay que añadir varias de cadera y 71 años vividos intensamente, “me encuentro muy bien, la operación fue estupenda, me atendieron maravillosamente, la recuperación ha sido sorprendente”.

Idir, el extraordinario artista argelino, comenta que los discos son como lo hijos, hay que tenerlos cuando realmente se desean. Hablamos sobre ello dada su fecundidad discográfica y de paso conocer si alguna de dichas grabaciones ha sido forzada “no, no, nunca, siempre ha sido por pura inspiración, puro oficio. Trabajo mucho en ese sentido, dedico muchas horas de la vida a la composición, a hacer discos, me gusta mucho trabajar en estudio”; ventaja de contar con estudio de grabación propio en La Habana. “Tengo una buena reserva de obra, nada más tengo que buscar la orquesta y armar todo. Cuando no hago los arreglos directamente, los hace otro miembro del grupo, es muy fácil, todo sale muy rápido. No me paso meses grabando. Las canciones de un disco las grabo en dos días”. Sus palabras dan pie a comentar si se siente más artista, poeta o músico “soy un hacedor de canciones, no se pueden separar una labor de otra”.

Defensor crítico de la revolución cubana, suele ser más demandado por sus opiniones políticas que por las musicales “es lógico, es una obligación, soy una persona que piensa, además de cantar. He sido un revolucionario consecuente todo el tiempo, para mí es una obligación decir lo que pienso, decir las verdades, son mis verdades y no puedo ocultarlas”. Sobre si el expresase libremente le ha ocasionado algún tipo de conflicto señala “no, no, siempre de un lado o del otro hay ciertas críticas, evidentemente no todo el mundo tiene que estar de acuerdo con lo que yo pienso, es parte de la polémica y de la libertad de expresión”.

“Pobre del cantor de nuestros días / que no arriesgue su cuerda para no arriesgar su vida”, son versos de una de sus canciones bandera, un manifiesto político-musical, sobre su vigencia comenta “el cantor ha sido históricamente el cronista de su época, no se puede traicionar, tiene que decir lo que ocurre a su alrededor”.


Para finalizar comentamos ¿en un mundo como el actual quedan todavía estrellas azules para regalar? “Por supuesto, la estrella azul significa libertad, amor, belleza, sigamos pidiéndolas”. Maestro, las pediremos si usted sigue creando y cantando. 

jueves, 26 de febrero de 2015

"Insurgentes o complacientes. La escena del rock en Madrid a la sombra del 15M" Próximo jueves debate.


En la jornada organizada por el Departamento de Musicología de la Complutense compartiré mesa para hablar sobre "Insurgentes o complacientes. La escena del rock en Madrid a la sombra del 15M" con Héctor Fouce de la Complutense y Fernán del Val de la UNED en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.

Freddy' - "Bésame mucho"



domingo, 22 de febrero de 2015

viernes, 20 de febrero de 2015

Aerolineas Federales (1991) Concierto El Gran Musical



Aerolineas Federales "No me beses en los labios" en directo en Lima



Aerolineas Federales "No sigas mi camino"


Ecuador se negó a pagar la deuda y prosperó

Cuando la Unión Europea -y sobre todo Alemania- buscan ahogar al pueblo griego, el Embajador ecuatoriano en Francia recuerda que su país logró salir del marasmo, precisamente rehusando pagar una deuda ilegítima.
RCorrea

Escribe Carlos Játiva, Embajador de Ecuador en Francia

Artículo publicado en la revista chilena  POLITIKA

Como España hoy, hace unos años, Ecuador era el país sudamericano que más parte de su presupuesto consagraba al pago de su deuda soberana.
En 2005, Quito atribuyó el 40% del presupuesto público al pago de los intereses de la deuda mientras los gastos de sanidad y educación se reducían al 15%. Se satisfacía primero a los acreedores extranjeros, en detrimento de las necesidades fundamentales de la población. Un endeudamiento ilegítimo, una dependencia económica y financiera y un aumento de las desigualdades constituían las principales características de aquel Ecuador. Ante ese estado de hechos, en noviembre de 2006, a través de la vía electoral, los ecuatorianos llevaron a Rafael Correa a la presidencia de la República. Y con él todo cambió.
Al asumir el cargo en enero de 2007, Rafael Correa preconizó una “Revolución Ciudadana”, no violenta y democrática, que favoreciera la integración, la solidaridad y la equidad. Para alcanzar tales objetivos, era necesario asumir el poder a fin de transformarlo en poder popular, para provocar cambios en las estructuras desiguales existentes, puesto que el verdadero de¬sarrollo sólo es posible a través de la modificación de las relaciones en el seno de la sociedad.
Correa decidió optar por la vía alternativa de dedicar los fondos estatales al gasto social y productivo, reduciendo de forma significativa la proporción del presupuesto asignada al pago de la deuda externa, y aumentando considerablemente la inversión humana. La realización de esta política fue posible gracias, en gran medida, a los resultados de la auditoría de la deuda externa y al rechazo de las deudas consideradas ilegítimas. Para lograrlo, Ecuador tuvo que atravesar un camino plagado de obstáculos.
En el periodo de 1982 a 2006, la deuda externa en su totalidad (privada y pública) no hizo más que aumentar. Las ligeras “correcciones” derivadas de las diferentes condonaciones y renegociaciones nunca llegaron a frenar su vertiginoso ascenso, que pasó de 241 millones de dólares en 1970 a 17.000 millones de dólares en 2006. Representó como media, en el conjunto del mismo periodo, casi el 61% del producto interior bruto (PIB). Ecuador padecía entonces una verdadera hemorragia: si se calcula la diferencia entre las sumas recibidas de los prestamistas extranjeros y las sumas reembolsadas, se constata que la transferencia neta respecto a la deuda era negativa.
En ese periodo, más de 13.500 millones de dólares salieron de Ecuador para reflotar a los diferentes acreedores extranjeros. Así pues, esa lacra se fue transformando en un instrumento de dominación y de expolio de los países deudores, concebido por y para los países acreedores y las instituciones financieras internacionales. Además, Quito transfirió más de mil millones de dólares a los organismos multilaterales –Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Banco de desarrollo de América Latina, Fondo Monetario Internacional– y, sin embargo, su deuda aumentó.
Los intereses de la deuda representaban, en 2004, el 145% de los ingresos fiscales petroleros y, en 2006, el 200%… Si esta tendencia se hubiera mantenido, Ecuador hubiera agotado sus reservas petroleras en 25 años sin haber invertido esa riqueza en apoyar su desarrollo. Por otra parte, sólo el 14% de las sumas prestadas entre 1989 y 2006 se utilizaron para proyectos de desarrollo (agua potable, energía, irrigación, transportes, telecomunicaciones, infraestructura social y apoyo a las empresas). El 86% restante sirvió para devolver el capital y los intereses de la deuda externa.
El presidente Rafael Correa se comprometió a poner fin a semejante círculo vicioso del pago de la deuda y de acuerdos para la refinanciación de todo tipo. Para ello, creó la “Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público” (CAIC) el 7 de julio del año siguiente. El Gobierno pretendía de ese modo impulsar la identificación de las deudas ilegítimas, tanto con los acreedores multilaterales (BM, FMI, BID) como con los acreedores bilaterales. En base a los resultados de la auditoría, Ecuador renegociaría entonces el pago de la deuda externa. Decidió no pagar las deudas que no hubieran beneficiado a la población o que se hubieran contraído de forma fraudulenta, y emprender acciones jurídicas contra los responsables de la situación de endeudamiento.
La posición de Correa fue clara: la deuda externa se pagará en la medida en que no afecte a las prioridades del desarrollo nacional. Posición que no excluye la opción de una moratoria si la situación económica lo exige. El Gobierno se posicionó así como “país acreedor” frente a una deuda ya ampliamente pagada y de la cual una buena parte era ilegítima, lo que justificaba su no devolución.
Un ejemplo de deuda ilegítima fue la decisión del Gobierno noruego de anular la deuda ecuatoriana. A finales de los años 1970, la industria noruega de construcción naval se encontraba en mala situación. Oslo decidió poner en marcha una “Campaña de exportación de navíos” y se aprobaron numerosos préstamos sin considerar la realización efectiva de los proyectos previstos ni la capacidad de reembolso de los países deudores. De los 36 proyectos concluidos con 21 países, sólo dos consiguieron satisfacer su deuda. Ecuador fue uno de los países que no llegó a hacerlo. Gracias a la presión de activistas por la anulación de la deuda tanto en Noruega como en Ecuador, el Parlamento y el Gobierno noruegos terminaron por tomar conciencia de que tales actuaciones eran inadmisibles. El 2 de octubre de 2006, el ministro noruego de Desarrollo Internacional anunció la anulación de la deuda para los países que, como Ecuador, aún debían entonces 36 millones de dólares.
Las renegociaciones con los acreedores internacionales habían empezado en 1983 cuando la deuda comercial de las empresas privadas ecuatorianas pasó a ser responsabilidad del Estado, ya que éstas no tenían recursos para cumplir con sus obligaciones económicas (como pasa hoy en España con los bancos). El proceso de renegociación conoció diversas peripecias, pero las cosas no cambiaron realmente hasta que, en 2007, siete meses después de su elección, el presidente Correa decidió crear la CAIC. Las conclusiones mostraron que numerosos préstamos habían sido concedidos violando reglas elementales del derecho internacional.
Como ocurre hoy en Grecia, en Portugal o en España, esas condiciones de crédito aceptadas obligaron a Ecuador a iniciar reformas estructurales que garantizaran modelos de pago de la deuda, en detrimento del crecimiento económico y de los derechos sociales de la población.
Se llegó así a la sexta renegociación, en noviembre de 2008. Quito decidió suspender el pago de títulos de deuda con fecha de vencimiento, algunos para 2012, y otros para 2030. Rafael Correa propuso una reestructuración de la deuda, no por falta de dinero, sino porque existían indicios de ilegitimidad y de ilegalidad de la deuda. El Presidente Correa señaló que la renegociación debía tener en cuenta, no sólo las exigencias de los acreedores, sino también las demandas del Gobierno, tomando ante todo en consideración las posibilidades de pago del país, únicamente después de haber satisfecho las necesidades sociales del pueblo.
En junio de 2009, Ecuador consiguió readquirir títulos de deuda por valor de 3.200 millones de dólares por sólo 900 millones de dólares, es decir, con una reducción de entre un 65% y un 70% de su valor. Si tenemos en cuenta los intereses que Ecuador ya no tendrá que pagar, puesto que ha comprado títulos que vencen en 2012 y en 2030, el Tesoro Público ahorró en torno a 7 280 millones de dólares para los próximos 21 años. Esto ha permitido encontrar nuevos medios financieros y aumentar el gasto social en la sanidad, la educación, la ayuda social y el desarrollo de infraestructuras de la comunicación.
Como consecuencia, la deuda de Ecuador descendió de 17.475 millones de dólares en 2008 a 13.686 millones en mayo de 2011, lo que representa una reducción de 3.789 millones de dólares. El saldo de la deuda externa pública fue restablecido a 8.705 millones, mientras que el de la deuda privada quedó en 4.981 millones.
Esta actitud original y soberana del Gobierno responde a preceptos precisos inscritos en la nueva Constitución ecuatoriana aprobada por sufragio universal en septiembre de 2008. En especial, el artículo 290 somete todo endeudamiento futuro a las siguientes reglas:
1. Se recurrirá al endeudamiento público sólo cuando los ingresos fiscales y los recursos provenientes de la cooperación internacional sean insuficientes.

2. Se velará para que el endeudamiento público no afecte a la soberanía, los derechos, el buen vivir y la preservación de la naturaleza.
3. Con endeudamiento público se financiarán exclusivamente programas y proyectos de inversión para infraestructuras, o que tengan capacidad financiera de pago. Sólo se podrá refinanciar deuda pública externa, siempre que las nuevas condiciones sean más beneficiosas para Ecuador.

La no devolución de la deuda decidida por Rafael Correa, le ha permitido a Ecuador ahorrar casi 7.000 millones de dólares (intereses incluidos), que se han reinvertido en el ámbito social.
Por otra parte, entre 2006 y 2011, el porcentaje del presupuesto estatal dedicado a la devolución de la deuda pasó del 24 al 7%, mientras que el relativo a los gastos sociales aumentó del 12 al 25%. Además, el crecimiento del PIB alcanzó una media del 4% desde 2006 y de un 7,8% en 2011, lo que permitió financiar el aumento de los salarios, las pensiones y la mejora general de las condiciones de vida.
En mayo de 2010, a raíz de un encuentro con el ex primer ministro griego Yorgos Papandreu, Rafael Correa le aconsejó, pero en vano, que Atenas dejase de pagar su deuda. Le explicó en términos simples pero significativos: “Es la lógica financiera: te caíste, me pagas más y más caro. Cuando la lógica del desarrollo tendría que ser: te caíste, pues te levanto y después ya veremos cómo nos arreglamos”.
Reiteró este consejo el 8 de octubre de 2011 a los países europeos afectados por la “crisis de la deuda”, que no es más que un pretexto para la implementación de políticas de austeridad.
Si analizamos las medidas regionales, coherentes con las políticas mencionadas, se puede destacar que en marzo de 2007, siete países de UNASUR (Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Brasil y Uruguay) decidieron restablecer márgenes de maniobra creando el Banco del Sur, una institución financiera que dispondrá de una parte de las inmensas reservas –entre 7.000 y 20.000 millones de dólares– para el desarrollo del continente.
Y Ecuador añadió otros dos pilares a la nueva arquitectura financiera regional con la Declaración de Quito de mayo de 2007. Propone la creación de un fondo de estabilidad regional, el Fondo del Sur, y una unidad de cuenta común que abra el camino a la futura unión monetaria sudamericana. De ahí el SUCRE, o Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos, boceto de una moneda común. 

Tras cinco años de Revolución Ciudadana, Ecuador ha logrado encontrarse por primera vez en una situación que le permite realizar una distribución adecuada de la renta y la riqueza, promover la producción nacional, la integración regional, el respeto a los derechos de los trabajadores y la estabilidad económica.

Aunque todavía quedan objetivos por alcanzar, las cifras de la revolución productiva y económica son reveladoras de un cierto optimismo. El paro y los contratos precarios se han reducido, la pobreza ha disminuido. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Ecuador es el segundo país de la región que más ha reducido su índice de pobreza, que ha caído 9 puntos situándose en un 28,6%. En 2011, 650.000 personas salieron de la pobreza.
Gracias al crecimiento económico y a la gestión responsable de las finanzas, la deuda pública en relación al PIB ha descendido a su nivel más bajo en la historia. En octubre de 2011, se situaba en un nivel del 22% (14% de deuda externa y 8% de deuda interna).
Ecuador ha conseguido imponerse a la deudocracia. Y ya no está en venta.

Los Traviesos "La rumba va sola"


"Las leyes siguen discriminando a las mujeres en todo el mundo" Por Thalif Deen en @ipsnoticias

Mujeres de Zambia reclaman una representación política igualitaria. Crédito: Richard Mulonga / IPS
Mujeres de Zambia reclaman una representación política igualitaria. 
Crédito: Richard Mulonga / IPS

Artículo publicado aquí.

NACIONES UNIDAS, 19 feb 2015 (IPS) - Decenas de países mantienen numerosas leyes que discriminan a las mujeres y legalizan la poligamia, la violación marital y el secuestro, entre otras cosas, en contravención de diversos tratados y resoluciones internacionales.
Arabia Saudita, Bahamas, Chile, República Democrática del Congo, Cuba, República Dominicana, India, Irán, Kenia, Malí, Malta, Nicaragua, Nigeria y Yemen, entre otros, pertenecen a este grupo de países con discriminación sexual, denunció en un estudio de la organización Igualdad Ya, con sede en Estados Unidos.Los mismos gobiernos y personas que condenan la igualdad de derechos para las mujeres como nociones extranjeras, occidentales, coloniales o inmorales, o piden "paciencia" o sensibilidad cultural "no tienen ningún reparo en emplear la medicina, las armas, la tecnología, la educación, los medios de comunicación y, probablemente, el Viagra y la pornografía de Occidente”: Sanam Anderlini.
“Nuestro informe es una muestra representativa de discriminación sexual en las leyes de una serie de países, que perjudican o limitan a las mujeres o niñas a lo largo de su vida de muchas maneras”, explicó a IPS la asesora legal de Igualdad Ya, Antonia Kirkland. “Instamos no solo a estos países, sino a todos los gobiernos del mundo, que revoquen inmediatamente toda ley restante que discrimine por motivos de sexo, como se pide en la Plataforma de Acción de Beijing de 1995″, exhortó.
En 2000, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fijó el plazo de 2005 para hacerlo, recordó. Este año, la ONU, con el liderazgo de ONU Mujeres, conmemorará el 20 aniversario de la histórica Conferencia de la Mujer de Beijing analizando sus éxitos y fracasos.
El análisis de Igualdad Ya, lanzado el 14 de este mes, identifica decenas de leyes discriminatorias.
Por ejemplo, en Malta, si un secuestrador “tras secuestrar a una persona, se casa con (ella), no será pasible de acciones legales”. Nigeria considera lícita la violencia “de un marido con el propósito de corregir a su esposa”. En República Democrática del Congo “la mujer está obligada a vivir con su marido y a seguirlo dondequiera que él crea conveniente”. Y en Guinea “la mujer puede tener una profesión distinta a la de su marido a menos que él se oponga”.
La hipocresía y el doble discurso están generalizados, no solo con respecto a la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw) o el Plan de Acción de Beijing, sino también en cuanto a la Declaración Universal de Derechos Humanos, que todos los países firmaron, aseguró Sanam Anderlini, directora de la Red Internacional de Acción de la Sociedad Civil (ICAN), una organización independiente de Estados Unidos.
Según Anderlini, el problema se agrava por la falta de equidad básica. Por ejemplo, no hay igualdad de remuneración para hombres y mujeres en Estados Unidos. “Tenemos que llamarlo por lo que es, sexismo aprobado universalmente”, subrayó a IPS. Se ponen excusas culturales para impedir el cambio de la ley en cada contexto, pero dada lo generalizada que es la situación, “tenemos que ser sinceros, es sexista y tiene que ver con el poder”, sostuvo Anderlini.
El informe señala que en 2014 Kenia adoptó una nueva ley de matrimonio que permite la poligamia, incluso sin el consentimiento de la primera esposa. Malí modificó su Código de Familia en 2011 y rechazó la oportunidad de eliminar el artículo discriminatorio referido a la “obediencia de la mujer”, mientras que el nuevo Código Penal de Irán aprobado en 2013 estipula que el testimonio de una mujer vale menos que el de un hombre. No existen motivos válidos para que los países destacados por el informe, y muchos más, no modifiquen sus leyes, afirmó Kirkland, de Igualdad Ya.
Los derechos de las mujeres y las niñas deben estar protegidos y promovidos para que puedan comenzar la vida en igualdad de condiciones y alcanzar su pleno potencial, destacó. “Sin igualdad en la ley, jamás podrá haber igualdad en la sociedad”, sostuvo Kirkland.
Actualmente, el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer se encuentra en sesión en Ginebra, como lo hace periódicamente, para examinar los informes de varios de los 188 Estados parte de la Cedaw. En el actual período de sesiones, el Comité de 23 expertos independientes examina la aplicación de la Cedaw por parte de Azerbaiyán, Dinamarca, Ecuador, Eritrea, Gabón, Kirguistán, Maldivas y Tuvalu.
Las leyes discriminatorias citadas en el informe también incluyen la ley de matrimonio de Kenia, aprobada en 2014. “El matrimonio celebrado por el derecho consuetudinario o el derecho islámico se presumirá que es polígamo o potencialmente polígamo”, establece. Una ley aprobada por India en 2013 señala que “las relaciones sexuales o los actos sexuales de un hombre con su propia esposa, siendo la esposa no menor de 15 años de edad, no constituyen violación”. Leyes similares en Bahamas y Yemen también permite la violación marital.
En Estados Unidos, una niña o niño nacido fuera del matrimonio solo recibirá la ciudadanía si se establece “una relación sanguínea entre la persona y el padre” o si “el padre (salvo que haya fallecido) haya acordado por escrito brindar apoyo financiero a la persona hasta que… cumpla 18 años”. En Arabia Saudita una norma de 1990 impone la prohibición de “la conducción de automóviles por parte de las mujeres”, ya que “es una fuente de vicios innegables”. Y en Chile el Código Civil establece que “el marido es jefe de la sociedad conyugal, y como tal administra los bienes sociales y los de su mujer”.
Es hora de que haya un índice anual de países que exhiba claramente su hipocresía en relación con la igualdad de género, recomendó Anderlini, de la ICAN. Las declaraciones públicas, las promesas e incluso las ratificaciones no tienen sentido si no hay medidas ni resultados positivos, expresó. “¿Por qué no contar con un proceso… por el cual los países obtengan reconocimiento según sus acciones (o) resultados demostrables, y no solo por lo que dicen o firman?”, sugirió.
Un análisis de la historia, la religión o las tradiciones de muchos países revela pruebas abundantes sobre los derechos y la igualdad de las mujeres, pero quienes interpretan y relatan el pasado, habitualmente los hombres, las borran, observó la activista. El islam, por ejemplo, no solo afirma que las mujeres y los hombres fueron creados iguales, sino que defiende expresamente la igualdad de derechos en referencia a la educación y la remuneración, entre otras cosas, explicó.
Los mismos gobiernos y personas que condenan la igualdad de derechos para las mujeres como nociones extranjeras, occidentales, coloniales o inmorales, o piden “paciencia” o sensibilidad cultural “no tienen ningún reparo en emplear la medicina, las armas, la tecnología, la educación, los medios de comunicación y, probablemente, el viagra y la pornografía de Occidente”, concluyó.
Editado por Kanya D’Almeida / Traducido por Álvaro Queiruga

Gracias a @lasindias he conocido este video "La vida en una mina de bitcoins"


Santo contra los Zombies (película)



Operación Mantis "Los Kamikazes de Vallecas".



miércoles, 18 de febrero de 2015

"No es tiempo para jugarretas en Europa" por Yanis Varoufakis

Yanis Varoufakis cuenta firme: Cuando un gobierno tiene pantalones se nota. Toda la Europa obediente a los mercados financieros intenta arrodillar a Grecia. ¡No! dice Varoufakis. Los intereses de nuestro pueblo pasan delante de los intereses particulares. La batalla contra la austeridad continúa. Publicada ayer por el New York Times, la traducción es de la revista chilena POLITIKA.
yanis v


No es tiempo para jugarretas en Europa

Por Yanis Varoufakis – Ministro de Finanzas de Grecia – 16 de febrero 2015

Publicado por el New York Times

ATENAS — Escribo esta nota al margen de una negociación crucial con los acreedores de mi país, una negociación cuyos resultados pueden marcar a una generación, e incluso devenir una inflexión para el experimento Europeo de unión monetaria.
Los teóricos de los juegos analizan las negociaciones como si se tratase de un juego que consiste en repartir una torta, con participantes egoístas.
Porque en mi vida previa pasé muchos años como investigador académico de la teoría de los juegos, algunos comentaristas se apresuraron a presumir que como nuevo ministro de Finanzas de Grecia estaba ocupado inventando blufs, estratagemas y opciones desafiantes, luchando para mejorar una mano débil. 

Nada puedes estar más lejos de la verdad.


Si de algo sirvió, mi experiencia en la teoría de juegos me convenció que sería pura locura pensar las deliberaciones entre Grecia y nuestros socios como un jueguito de tira y afloja que hay que ganar o perder mediante blufs y subterfugios tácticos.
Como solía decirle a mis estudiantes, el problema con la teoría de los juegos es que toma por ciertas las motivaciones de los jugadores. En el poker o el blackjack esta suposición no trae problemas. Pero en las deliberaciones en curso entre nuestros socios europeos y el nuevo gobierno griego, la cuestión consiste en forjar nuevos motivos. Para elaborar un pensamiento nuevo que trascienda las divisiones nacionales, que disuelva la distinción acreedor-deudor en favor de una perspectiva Pan-europea, y ubique el bien europeo común por encima de la politiquería, dogmas que han probado ser tóxicos si se universalizan, y un esquema de pensamiento nosotros-versus-ellos.
Como ministro de Finanzas de una nación pequeña, impositivamente tensa, que no tiene su propio Banco Central y vista por muchos de nuestros socios como una deudora a problemas, estoy convencido que tenemos sólo una opción: evitar cualquier tentación de tratar este momento crucial como un experimento de estrategia y, por el contrario, presentar honestamente los hechos relativos a la economía social Griega, presentar nuestras proposiciones para reconstruir Grecia, explicar por qué eso va en el interés de Europa, y revelar las líneas rojas más allá de las cuales la lógica y el deber nos impide ir.
La gran diferencia entre este gobierno y los gobiernos precedentes es doble: estamos determinados a confrontar los poderosos intereses particulares para relanzar a Grecia y ganar la confianza de nuestros socios. También estamos decididos a no ser tratados como una colonia endeudada que debiese sufrir lo que sea. El principio de la austeridad extrema para la economía más deprimida sería pintoresco si no causara tanto sufrimiento innecesario.
A menudo me preguntan: ¿Qué pasaría si el único camino para asegurar recursos fuese cruzar sus líneas rojas y aceptar medidas que Ud. considera ser parte del problema, en vez de la solución? Fiel al principio de que no tengo derecho a blufear, mi respuesta es: las líneas que hemos presentado como rojas no serán cruzadas. De otro modo, serían realmente rojas, sino un puro bluf.
¿Pero si eso le trae más dolor a su pueblo? me preguntan. Seguramente Ud. debe estar blufeando.
El problema con esta línea argumental es que presume, de acuerdo a la teoría de los juegos, que vivimos en una tiranía de consecuencias. Que no hay circunstancias en las que tenemos que hacer lo que es correcto, no como estrategia, sino simplemente porque… es lo correcto.
Contra ese cinismo el nuevo gobierno griego innovará. Debiésemos desistir, cualquiera fuesen las consecuencias, de acuerdos que son malos para Grecia y un error para Europa. El jueguito “extienda y pretenda” que comenzó después que la deuda griega devino impagable en el año 2010 se terminará. No más créditos, no hasta que tengamos un plan creíble para hacer crecer la economía y poder pagarlos, que seamos capaces de ayudar a la clase media a levantarse y ocuparnos de la abominable crisis humanitaria. No más programas de “reformas” que dañan a los pobres jubilados y a las farmacias familiares mientras dejan intacta la gigantesca corrupción.
Nuestro gobierno no está pidiéndole a nuestros socios evitar pagar nuestras deudas. Estamos pidiendo algunos meses de estabilidad financiera que deben permitirnos iniciar reformas que el pueblo griego puede hacer suyas y apoyar, para que podamos traer de regreso el crecimiento y terminar con nuestra incapacidad de pagar lo que debemos.
Se podría pensar que este alejamiento de la teoría de los juegos está motivado por alguna agenda de izquierda radical. No es así. La mayor influencia en esto es la de Emmanuel Kant, el filósofo alemán que nos enseñó que lo racional y libre escapa al imperio de la conveniencia haciendo lo que es correcto.
¿Cómo sabemos que nuestra modesta agenda política, que constituye nuestra línea roja, es correcta en términos kantianos? Lo sabemos mirando los ojos de los hambrientos en las calles de nuestras ciudades o contemplando nuestra agotada clase media, o considerando los intereses de quienes trabajan duro en cada aldea y cada ciudad europea dentro de nuestra unión monetaria.
Después de todo, Europa sólo recuperará su alma cuando recupere la confianza del pueblo al poner sus intereses en el centro de todo.

Bendito Parche - "Llegar a Nueva York"- Compitiendo en Viña del Mar



domingo, 15 de febrero de 2015

Conversando con @chikosdelmaiz


Conversando con Toni integrante de Los Chikos de Maíz, publicado el pasado viernes en el Diario Vasco con motivo de su concierto en Donosti esa misma noche que no se llegó a celebrar por culpa de una amigdalitis. 

Es el segundo disco tras el éxito de Pasión de Talibanes, su primera grabación. En medio queda  el proyecto efímero como Riot Propaganda junto a Habeas Corpus. Este nuevo largo recoge catorce temas inéditos y cuenta con colaboradores como Shotta, Jerry Coke, Evaristo Páramos, Charly Efe, Zoo, Sen-K y Laura y beats de Cookin Soul, Bocah, Yoew y Richie La Nuit y los mencionados Habeas Corpus. Canciones que abordan temas de actualidad y que unidas pueden dar vida a un informativo crítico y militante en clave musical. La grabación se complementa con un libro que incluye, entro otros, textos de algunas de las personalidades que acaparan la actualidad política como Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Tania Sánchez, Javier Couso -antiguo batería del grupo hardcore punk Sindios reciclado en eurodiputado- o Íñigo Errejón, además de los dos integrantes del grupo Nega y Toni. Con este último hablamos sobre el concierto de esta noche.

“Aunque nos definen como un grupo de rap político, somos un grupo de música sin más, que expresa en sus canciones lo que siente, un altavoz para llegar a la gente, una responsabilidad para ser útiles” y añade: “somos un grupo de música cuyas sus letras son políticas por que creemos que es lo correcto”. Un caso singular ya que la mayoría de los grupos nacionales más populares no se caracterizan por emitir mensajes políticos en sus composiciones. “Va un poco por tendencias, ahora por la crisis y la situación del país están proliferando. También influye cuando un grupo que lo hace tiene éxito. Bienvenidos sean todos los que quieran aportar su granito en este sentido”, asegura Toni.

Este segundo disco muestra la evolución del grupo, una mejora notable en la elaboración de  textos, ritmos, sonidos y en la manera de rapear. Arroja brillo a una producción que siendo muy militante, huye de lo soez, lo chabacano, el panfleto fácil o el machismo evidente que caracteriza a buena parte del rap nacional: “mantenemos la esencia pero hemos evolucionado en calidad. Intentamos cuidar que todas las frases tenga sentido, contenido. Aunque el rap es mucho más machista que el rock y otras músicas, no compartimos esas actitudes, ni las homófobas, ni las racistas de alguno de los grupos y artistas con los que a veces compartimos escenario”. En una de las canciones evocan el rap como sentimiento. “Es una forma de expresarte, de decir lo que sientes, no entiendo aquellos que interpretan canciones de cosas que no viven, ni sienten”, explica Toni. A pesar de estas palabras la música de Los Chicos no es fácil de escuchar en los medios convencionales: “en las emisoras privadas hay poco rap y los medios públicos ya sabemos quién los controla, sabemos que estamos vetados por tener letras que no agradan”.

El concierto de esta noche es el tercero de la gira de presentación de La Estanquera de Saigón. Toni abre boca para esta noche: “vamos a repasar el disco nuevo, canciones antiguas, incluso de las primeras promos y alguna performace que se desvelará  durante la actuación”. Hoy en Donosti, el mes que viene en Bilbao y en mayo en Vitoria.

sábado, 14 de febrero de 2015

Moon Duo "Slow Down Low" (Audio)



Hot Chip "Huarache Lights"



Florence + The Machine "What Kind Of Man"



Los Iracundos "Las puertas del olvido"


Vuelven @Sidestepper_net financiación colectiva, recompensas exclusivas.


"Tres huevitos" primer video clip de la banda bogotana Río Abajo. Realizado por Locomotiv Films.



Winnipeg: El barco de la esperanza en el Diario Vasco


Primero fue novelado y hecho documental y ahora "El barco de Neruda" ha pasado al comic por  Laura Martel y Antonia Santolaya.

El jueves se presentó en Madrid y ayer viernes se publicó este texto en el Diario Vasco.

Un día después de que Alemania invadiera Polonia, primer paso para el comienzo de la II Guerra Mundial, llegaba al puerto chileno de Valparaiso un mercante francés de carga, sin camarotes, con cerca de dos millares y medio de refugiados de la Guerra Civil. Catalanes, andaluces, extremeños, madrileños. O vascos como Julio Garrote, cuyos padres tenían una tienda de ultramarinos en la bilbaína calle de Laguna o Ignacio Sagasti, que con apenas cinco años integraba aquella expedición posible gracias al ímpetu del poeta Pablo Neruda, de su esposa Delia del Carril y la solidaridad del pueblo chileno con su presidente Pedro Aguirre Cerda a la cabeza.

La realidad de aquella historia, que evitó la muerte casi segura de buena parte de sus protagonistas, ve ahora la luz en forma de comic: Winnipeg, el barco de Neruda fruto de la colaboración entre dos editoriales, Grupo 5 y Hotel Papel, especializada en cuentos infantiles. Nuria Varela responsable de esta última, comenta “es uno de esos libros irresistibles, de los que hay que publicar. El relato es apasionante, está cargado de aventura, esperanza, solidaridad, memoria histórica –de esa que no podemos olvidar– y emoción”. Un homenaje magníficamente narrado por la guionista cinematográfica Laura Martel, quien asegura “contar historias de todas las formas posibles, me gustan la historias como me gustan las palabras, creo que los seres humanos necesitamos la ficción para entender mejor la realidad”. Toda la historia está trazada por la ilustradora Antonia Santolaya, cuya narrativa gráfica turba y estremece a la vez. “Toña ha construido un universo gráfico que consigue, trazo a trazo, envolverte de tal manera que cuando acabas el libro estás convencida de que has hecho también ese viaje a través del Atlántico” comenta emocionada Varela.

Final de la guerra. Un mar de dudas, huir o quedarse. Paso ilegal de la frontera pirenaica. Miradas solidarias, y también de miedo a lo desconocido, de los vecinos de las localidades por donde es obligado caminar. Campo de refugiados en Trompeloup-Pauillac, una playa inhóspita cercana a Burdeos. Enfermedades, epidemias, muertes. Auto organización para construir barracones, para sobrevivir “abriendo caminos sin saber qué te vas a encontrar mañana”, en palabras de Santolaya. 

Ficción y realidad bajo la mirada de un padre y una niña de siete años. “Todo lo que narro es algo que leí o que alguien me contó, lo que yo he hecho es combinar las historias” nos dice Martel y añade: “en principio pensé en hacer un documental y comencé a entrevistar a las personas que habían viajado en el Winnipeg. No fue en absoluto complejo porque me encontré con una predisposición enorme a colaborar. No me cabe duda de que la generosidad engendra más generosidad y la gente que se benefició de un acto como el que Neruda llevó a cabo, transmite generosidad”.

Estamos ante una publicación emocionante y enriquecedora. “Ha sido una suma de pasiones. La mecha la enciende Martel, que vivía desde hacía tiempo enamorada de esta historia y guardaba el guion esperando a que llegara el momento y el equipo adecuado. Esa pasión fue contagiosa. En cuanto nos lo contó nos entró el virus y contagiamos a Antonia Santolaya que dijo que lo ilustraba sin pensarlo ni un minuto”, cuenta Varela. Esta publicación vuelve a mostrar la importancia del cómic como recurso didáctico, dando luz a historias silenciadas. “Qué la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie” comentó en su día Pablo Neruda. El escritor, también chileno, Luis Sepúlveda comenta de la siguiente manera lo que encarna el Winnipeg “en la memoria de españoles y chilenos sigue navegando como el inmortal barco de la esperanza”.

viernes, 13 de febrero de 2015

"Chicas ye-yés"

Artículo publicado originalmente en la edición impresa de Zona de Obras en 1997 y que vuelve a ver la luz en la versión digital de la revista.

En aquellos lejanos 60 las chicas ye-yé marcaron época. Las mujeres españolas querían ser mo­der­nas y di­ver­ti­das. Rubén Caravaca nos adentra en el túnel del tiempo con este informe sin desperdicio –incluído en el monográfico dedicado a aquella década y publicado en 1997 por ZdeO–, en el que nos recuerda a Conchita Bautista, Salomé, Massiel, Rocío Durcal, Gelu, Karina y muchas más.
(13/02/2015)
El 25 de abril de 1962 una jo­ven es­tu­dian­te de ale­mán gra­ba cua­tro can­cio­nes en seis ho­ras, acom­pa­ña­da de «unos mú­si­cos me­dio­cres pa­ra los cua­les la gra­ba­ción era un jue­go». El re­sul­ta­do, cua­tro mi­llo­nes de dis­cos ven­di­dos en to­da Eu­ro­pa. Su nom­bre, Fran­çoi­se Hardy; su can­ción, Tous les gar­cons et les fi­lles, to­do un him­no pa­ra la ju­ven­tud fran­ce­sa. La can­ción fue tan po­pu­lar que las Ju­ven­tu­des Co­mu­nis­tas de aquel país edi­ta­ron una re­vis­ta con el mis­mo nom­bre. Y Fer­nan­do Már­quez «El Zur­do», cuan­do pu­bli­có su par­ti­cu­lar his­to­ria de la nue­va ola ma­dri­le­ña, la de­no­mi­nó del mis­mo mo­do. Y es que «la Hardy», fue, es y se­rá la mu­sa por ex­ce­len­cia del pop fran­cés que, por otra par­te, tan­ta in­fluen­cia ha ejer­ci­do en la can­ción de nues­tro país.
Mien­tras es­to pa­sa­ba en el país ve­ci­no, no­so­tros es­tába­mos eu­ro­pei­zán­do­nos, ha­bía­mos lle­va­do al Fes­ti­val de Eu­ro­vi­sión a nues­tra pri­me­ra re­pre­sen­tan­te, jus­ta­men­te un año an­tes. Era Con­chi­ta Bau­tis­ta y la can­ción Es­tan­do con­ti­go.Que­da­mos, hay que asu­mir­lo, los no­ve­nos so­bre un to­tal de… nue­ve par­ti­ci­pan­tes. Pe­ro esa era la rea­li­dad de aque­llos pri­me­ros se­sen­ta, don­de la Bau­tis­ta era lo mo­der­no y lo clá­si­co Glo­ria Las­so, y es que… siem­pre he­mos si­do di­fe­ren­tes.
Con an­te­rio­ri­dad una ma­dri­le­ña lla­ma­da Pi­lar Gar­cía de la Ma­ta y Ca­ba­lle­ro de Ro­das se ha­bía pre­sen­ta­do al programa Sal­to a la fa­ma, de TVE, in­ter­pre­tan­do can­cio­nes de Paul An­ka. Ocu­rría en 1960 y lle­gó a gra­bar un dis­co pro­du­ci­do por Fi­lip­po Car­let­ti. Pe­ro no se hi­zo muy po­pu­lar has­ta que se in­te­gró en los Jumps, gru­po al que tam­bién per­te­ne­ció Ju­nior, for­man­do Mi­mo y los Jumps. Fue nues­tra pri­me­ra chi­ca ye-yé.
Chi­cas ye-yés hu­bo mu­chas, pe­ro an­tes de ha­blar de ellas va­mos a re­fres­car­nos la me­mo­ria con al­gu­nas de nues­tras pio­ne­ras. Co­mo no re­cor­dar a Sa­lo­mé que ga­nó, jun­to a Rai­mon, el V Fes­ti­val de la Can­ción del Me­di­te­rrá­neo ce­le­bra­do en Bar­ce­lo­na en 1963 con el te­ma Se’n va anar, re­trans­mi­ti­do pa­ra to­da Es­pa­ña por la te­le­vi­sión fran­quis­ta. An­tes ya ha­bía gra­ba­do un par de EPs. Su éxi­to en di­cha con­vo­ca­to­ria ayu­dó a con­so­li­dar el fe­nó­me­no de la no­va can­ço y tam­bién con­tri­bu­yó a que no se pu­die­ra vol­ver a con­cur­sar en el men­cio­na­do fes­ti­val en otro idio­ma que no fue­ra el cas­te­lla­no. Pe­ro és­te no fue el úni­co con­cur­so en el que par­ti­ci­pó. Tam­bién es­tu­vo en el de Ma­drid o en el de Aran­da del Due­ro, de­no­mi­na­do Fes­ti­val del Due­ro, así co­mo en otros in­ter­na­cio­na­les, véa­se So­pot o Ve­ne­cia. Pe­ro Ma­ría Ro­sa Mar­co, nom­bre real de Sa­lo­mé, ga­nó años más tar­de, en 1969, el más im­por­tan­te de to­dos: El Fes­ti­val de Eu­ro­vi­sión, con el te­ma Vi­vo can­tan­do, com­par­tien­do pre­mio con Lu­lu (In­gla­te­rra), Fri­da Boc­ca­ra (Fran­cia) y Len­nie Khur (Ho­lan­da). Sor­pre­sas de la vi­da, un pre­mio que ha­bi­tual­men­te ga­na­ba un in­tér­pre­te so­la­men­te, ese año lo con­si­guie­ron las cua­tro y ha­bía tro­feo pa­ra to­das. Sa­lo­mé edi­tó mu­chos dis­cos. En el EP con el que ga­nó el V Fes­ti­val de la Can­ción del Me­di­te­rrá­neo, in­clu­ye los tres pri­me­ros pre­mios de di­cho evento y la can­ción Me­di­te­rra­nean Skies, el te­ma que re­pre­sen­ta­ba a Is­rael. Otras can­cio­nes que se hi­cie­ron fa­mo­sas en su voz fue­ron: Aque­lla me­lo­día, Con­de­na­da a que­rer­te, El lla­no, e hi­zo in­te­re­san­tes ver­sio­nes co­mo Mo­rir de amor, de Char­les Az­na­vour; El abue­lo, de Al­ber­to Cor­tez; Lla­ma, de T. Hach; Gwen­do­li­ne, del tam­bién eu­ro­vi­si­vo Ju­lio Igle­sias y to­da una se­rie de can­cio­nes de Ar­man­do Man­za­ne­ro. In­clu­so se atre­vió con Los cua­tro mu­le­ros, de Fer­nan­do Gar­cía Lor­ca. Ella, que siem­pre ha lle­va­do a ga­la el ser de Bar­ce­lo­na, pa­ra po­ner­lo más de ma­ni­fies­to gra­bó un par de dis­cos de sar­da­nas con te­mas co­mo La san­ta es­pi­na, sien­do ha­bi­tual en su dis­co­gra­fía y en sus pre­sen­ta­cio­nes en di­rec­to te­mas en el idio­ma de Sal­va­dor Es­priu. Se es­pe­cu­ló mu­cho so­bre su po­si­ble ro­man­ce con Andy Ru­sell, un me­xi­ca­no na­ci­do en Los Án­ge­les que hi­zo fa­mo­so el te­ma ¡Qué bo­ni­ta es Bar­ce­lo­na!,y tam­bién se ha­bló de un po­si­ble ro­man­ce con el tam­bién eu­ro­vi­si­vo Jai­me Mo­rey, luego res­pon­sa­ble ar­tís­ti­co de An­te­na 3.
«De to­das las ye-yés, des­ta­ca de ma­ne­ra es­pe­cial Ma­ría de los An­ge­les, Ge­lu, una gra­na­di­na en­can­ta­do­ra que da­ba unos gri­tos por los cua­les se hi­zo muy fa­mo­sa y a la que lle­ga­ron a com­pa­rar con la ita­lia­na Mi­na»
Pe­ro no fue la pri­me­ra es­pa­ño­la que ha­bía ga­na­do el Fes­ti­val de Eu­ro­vi­sión. Un año an­tes lo ha­bía lo­gra­do Ma­ría de los An­ge­les San­ta­ma­ría, co­no­ci­da en el mun­do del es­pec­tá­cu­lo co­mo Mas­siel. Es­ta ma­dri­le­ña se dió a co­no­cer den­tro de lo que se lla­mó «nue­va can­ción cas­te­lla­na», jun­to a Ni­no Sán­chez o Ma­no­lo Díaz, una ré­pli­ca ins­ti­tu­cio­nal pa­ra com­pen­sar los éxi­tos de la «can­ço» ca­ta­la­na. (Su pri­me­ra pre­sen­cia im­por­tan­te fue en el Fes­ti­val de Ma­llor­ca en 1966, a los die­ci­nue­ve años, donde con­si­guió el Pre­mio de la Crí­ti­ca con la can­ción de Ma­no­lo Díaz Ru­fo el pes­ca­dor). Lue­go gra­bó te­mas de va­rios au­to­res y una in­ter­pre­ta­ción su­ya nos des­cu­brió a un jo­ven­cí­si­mo Luis Eduar­do Au­te; su tí­tu­lo: Ale­lu­ya nú­me­ro uno.
Pe­ro su triun­fo ma­si­vo fue cuan­do ga­nó el Fes­ti­val de Eu­ro­vi­sión en 1968. Has­ta ese año nues­tra pre­sen­cia ha­bía si­do dis­cre­ta en el me­jor de los ca­sos y de­sas­tro­sa en la ma­yo­ría de las oca­sio­nes. Los dos años an­te­rio­res ha­bía acu­di­do Rap­hael, el ni­ño mi­ma­do de do­ña Car­men Po­lo de Fran­co, y pa­ra la edi­ción del 68 ha­bía que ele­gir bien pa­ra con­se­guir el éxi­to. La elec­ción iba a re­caer en Joan Ma­nuel Se­rrat. Es­ta­ba triun­fan­do en to­do el país con su Can­ço de ma­ti­na­da, con un apo­yo im­por­tan­te de la Ca­de­na SER, que in­ten­ta­ba con­so­li­dar­se en Ca­ta­lu­ña, y de las re­vis­tas mu­si­ca­les del mo­men­to.
Pre­ci­sa­men­te en una ac­tua­ción en El Gran Mu­si­cal en Ma­drid Se­rrat in­ter­ca­ló al­gu­nos ver­sos en cas­te­lla­no, abu­cheán­do­le el pú­bli­co asis­ten­te. Al noi le sor­pren­dió es­te com­por­ta­mien­to del pú­bli­co ma­dri­le­ño, in­te­rrum­pió la can­ción y, des­pués de una pe­que­ña re­pri­men­da, con­ti­nuó el te­ma ya sin in­te­rrup­cio­nes. El má­na­ger por ex­ce­len­cia de la épo­ca, Jo­se Ma­ría Las­so de la Ve­ga, se hi­zo con sus ser­vi­cios gra­cias a la me­dia­ción de Sal­va­dor Es­ca­mi­lla, má­xi­mo po­pe de la ra­dio en Bar­ce­lo­na. En la car­te­ra pro­fe­sio­nal de Las­so de la Ve­ga es­ta­ban los ma­yo­res ven­de­do­res de la épo­ca, co­mo el Dúo Di­ná­mi­co o An­to­nio Mo­li­na. Co­mo pa­re­cía ser que Se­rrat no te­nía pro­ble­mas pa­ra can­tar en cas­te­lla­no, se bus­có una dis­co­grá­fi­ca de pro­yec­ción na­cio­nal pa­ra lan­zar­le a ni­vel ma­si­vo.
La ele­gi­da fue No­vo­la-Za­fi­ro. Es­ta dis­tri­buía el se­llo Ac­ción, pro­pie­dad de la SER. Za­fi­ro pre­sen­ta la can­di­da­tu­ra a TVE con dos te­mas di­fe­ren­tes: Los ti­ti­ri­te­ros, cu­yo au­tor era Se­rrat, y La­,la­,la, del Dúo Di­ná­mi­co. To­dos es­tán de acuer­do en que el pri­mer te­ma es me­jor, pe­ro que el se­gun­do es el ideal pa­ra Eu­ro­vi­sión. El año an­te­rior ha­bía ga­na­do Las ma­rio­ne­tas en la cuer­da, de San­die Shaw –nues­tra pren­sa di­ría que triun­fó por­que in­ter­pre­tó el te­ma en ca­mi­sa, des­cal­za y en mi­ni­fal­da. La can­ción a ele­gir de­be­ría ser pa­ga­di­za y de fá­cil ta­ra­reo. Se eli­ge la del Dúo Di­ná­mi­co y Se­rrat se pre­pa­ra pa­ra in­ter­pre­tar­la. Pro­mo­ción a to­pe en las prin­ci­pa­les ca­pi­ta­les eu­ro­peas, in­clui­do via­je al Midem –la feria más importante de la industria musical–, pren­sa, con­cier­tos, se con­tra­ta a Bert Kaemp­fert, arre­glis­ta de Frank Si­na­tra, etc…
Apro­ve­chan­do to­da es­ta in­va­sión, se de­ci­de gra­bar la can­ción en va­rios idio­mas, uno de ellos el ca­ta­lán. Se mon­ta to­do un de­ba­te so­bre el bi­lin­güis­mo, y la idea que va co­bran­do fuer­za es que en el fes­ti­val in­ter­pre­te una de las es­tro­fas en ca­ta­lán pa­ra así sa­tis­fa­cer a to­do el mun­do. La de­ci­sión se co­mu­ni­ca a los me­dios de in­for­ma­ción con muy po­co tiem­po pa­ra que no pue­da bus­car­se un sus­ti­tu­to. Se in­ten­ta lle­gar a un acuer­do con te­le­vi­sión, pe­ro por di­fe­ren­tes mo­ti­vos no se con­si­gue. TVE y por en­de el Mi­nis­tro de In­for­ma­ción y Tu­ris­mo, Ma­nuel Fra­ga Iri­bar­ne, de­ci­den en­ton­ces que Se­rrat no se­rá el re­pre­sen­tan­te his­pa­no en Lon­dres «por trai­dor». La dis­co­grá­fi­ca ex­pli­ca que no tie­ne na­da que ver con el asun­to y que to­do ha si­do un mon­ta­je del má­na­ger. Pa­ra de­mos­trar su bue­na dis­po­si­ción se com­pro­me­te a con­se­guir el apo­yo de va­rios pai­ses y pro­po­ne dos nom­bres pa­ra la sus­ti­tu­ción: Ma­ri­sol y Mas­siel. Se de­ci­den por es­ta úl­ti­ma, a la que tie­nen que traer de Mé­xi­co don­de es­tá de gi­ra. Al fi­nal, ya se sa­be el re­sul­ta­do. Ga­na la ma­dri­le­ña a Cliff Ri­chard y su fa­mo­so Con­gra­tu­la­tions, lle­gan­do a ven­der­se más de 250.000 dis­cos del La­, la­, la y, so­bre to­do, con­se­guir la pro­tec­ción de la Ad­mi­nis­tra­ción, que le per­mi­te rea­li­zar mu­chas ga­las pa­ra que pre­sen­te en di­rec­to su triun­fo. El Pe­ñón de Gi­bral­tar se­guía sien­do in­glés, pe­ro can­tá­ba­mos me­jor que ellos. Es­te triun­fo, jun­to al con­se­gui­do por la se­lec­ción de fút­bol con­tra Ru­sia, fue­ron los acon­te­ci­mien­tos más pa­trio­tas en mu­chos años. Se­rrat pa­só a ser ve­ta­do has­ta el fi­nal del fran­quis­mo por TVE, lo que no im­pi­dió que fue­ra el nú­me­ro uno du­ran­te mu­cho tiem­po, y en el en­te pú­bli­co sus can­cio­nes só­lo eran in­ter­pre­ta­das por otros ar­tis­tas co­mo Ma­ri­sol o Mi­guel Ríos. Se pro­hi­bió, así mis­mo, la ra­dio­di­fu­sión de sus can­cio­nes. Su fa­mo­sa ver­sión ca­ta­la­na nun­ca lle­gó a pu­bli­car­se en su voz, sin em­bar­go Los Stop sí lle­ga­ron a plas­ti­fi­car una en ese idio­ma. La Tan­que­ta de Le­ga­ni­tos, co­mo se co­no­ce a Mas­siel en los am­bien­tes cas­ti­zos, ha per­ma­ne­ci­do des­de en­ton­ces en el can­de­le­ro, in­ter­pre­tan­do can­cio­nes de lo más va­ria­do. Des­de ran­che­ras a te­mas del dra­ma­tur­go mar­xis­ta ale­mán Ber­told Brench, pa­san­do por Co­rri­dos de la re­vo­lu­ción me­xi­ca­na, As­tor Piaz­zo­la, el ci­ne, el tea­tro y la te­le­vi­sión.
«Si Ge­lu pue­de ser con­si­de­ra­da  la nú­me­ro 1, muy cer­ca de e­lla de­be­mos si­tuar a Ro­sa­lía Ga­rri­do, ma­dri­le­ña del ba­rrio de Cham­be­rí, aun­que va­lle­ca­na de adop­ción, que ga­nó el fes­ti­val de Be­ni­dorm de 1962»
Pe­ro men­cio­ná­ba­mos an­tes a Ma­ri­sol y fue nues­tra pri­me­ra ni­ña pro­di­gio. In­ten­ta­ron que se pa­re­cie­se a Sil­vie Var­tan con la­zo y to­do. Ma­la­gue­ña del ba­rrio de La Vic­to­ria, en 1960 gra­bó su pri­mer te­ma co­rres­pon­dien­te a la ban­da so­no­ra ori­gi­nal de la pe­lí­cu­la Un ra­yo de luz. Des­de en­ton­ces unas cuan­tas pe­lí­cu­las más, co­mo Ha lle­ga­do un án­gel, Tóm­bo­la o Bús­ca­me esa chi­ca,to­das con sus co­rres­pon­dien­tes can­cio­nes. Fue la ni­ña mi­ma­da del ré­gi­men. Des­cu­bier­ta por Ma­nuel Go­ya­nes, su ca­ra y sus can­cio­nes han pa­sea­do y si­guen pa­sean­do por nues­tras va­rias te­le­vi­sio­nes, don­de no es ra­ro ver un ci­clo de ella ca­da cier­to tiem­po. Lo que po­cos ima­gi­na­ban es que es­ta ni­ña mi­ma­da por las au­to­ri­da­des fran­quis­tas, se con­ver­ti­ría con el tiem­po en una de las can­tan­tes más con­tes­ta­ta­rias con­tra el ré­gi­men, lle­gan­do a do­nar va­rios pre­mios re­ci­bi­dos en los años se­sen­ta pa­ra cam­pa­ñas an­ti­fas­cis­tas. En 1983 par­ti­ci­pó en el Fes­ti­val de la OTI con la can­ción Ni­ña. Des­de esa fe­cha se pro­pu­so dar un cam­bio a su ca­rre­ra em­pe­zan­do a gra­bar con su ver­da­de­ro nom­bre, Pe­pa Flo­res.
La otra ni­ña sin igual de aque­llos años fue Ro­cio Dúr­cal. Su an­da­du­ra ar­tís­ti­ca co­men­zó pre­sen­tán­do­se en va­rios con­cur­sos ra­dio­fó­ni­cos, en­tre ellos el de Ra­dio Ma­drid Co­noz­ca a sus ve­ci­nos. Des­pués pro­ta­go­ni­zó unas cuan­tas pe­lí­cu­las. Al­gu­nos tí­tu­los co­mo Can­ción de ju­ven­tud, Más bo­ni­ta que nun­ca, Ro­cío de la Man­cha, La chi­ca del tré­bol, Las Lean­dras o Ma­rí­ne­la. Plan­tea­ron que fue­ra la al­ter­na­ti­va a Ma­ri­sol, y en su mo­men­to se di­jo que era la no­via de Juan Par­do, pa­ra al fi­nal ca­sar­se con Junior, és­te pa­re­ce ser que tu­vo a su vez al­gún es­car­ceo an­te­rior con Ma­ri­sol, y es que Juan y Ju­nior con­par­tían ca­si to­do. Ese amor por nues­tras dos ni­ñas pro­di­gio les lle­vó a com­po­ner el te­ma A dos ni­ñas. Al ace­cho es­ta­ba Mi­guel Ríos que en 1965 le de­di­có dos can­cio­nes El car­tel Can­ción pa­ra Ro­cío. Ma­ría de los An­ge­les de las He­ras Or­tiz, és­te es su nom­bre, ha com­pa­gi­na­do mú­si­ca y ci­ne du­ran­te años. Es cu­rio­so re­cor­dar el es­cán­da­lo que se mon­tó en 1978 con su pa­pel en la pe­lí­cu­la Me sien­to ex­tra­ñadon­de man­te­nía una re­la­ción amo­ro­sa con Bár­ba­ra Rey. In­clu­so lle­gó a par­ti­ci­par en al­gu­na obra tea­tral. En los úl­ti­mos años su mú­si­ca es­tá ba­sa­da en can­cio­nes me­xi­ca­nas, es­pe­cial­men­te des­de que des­cu­brió a Juan Ga­briel. Al­gu­nos de sus te­mas más fa­mo­sos son de es­te au­tor, Me gus­tas mu­cho, Fue tan po­co tu ca­ri­ño o La muer­te del pa­lo­mo. Otro me­xi­ca­no ilus­tre, Mar­co An­to­nio Mu­ñiz, es tam­bién au­tor de al­gu­na de sus úl­ti­mas in­ter­pre­ta­cio­nes. Agus­tín La­ra, me­xi­ca­no tam­bién, le de­di­có al­gún dis­co. Y es que Mé­xi­co es su ma­yor ins­pi­ra­ción y un país don­de tie­nen me­re­ci­da fa­ma.
La ter­ce­ra ni­ña pro­di­gio fue Ma­ría del Pi­lar Cues­ta, co­no­ci­da co­mo Ana Be­lén. A los quince añi­tos ya la veía­mos can­tar Muy cer­ca de tí, en la pe­lí­cu­la Zam­po y yo, un te­ma que años más tar­de can­ta­rían Alas­ka y Los Pe­ga­moi­des en Pe­pi, Lu­ci, Bom y otras chi­cas del mon­tón, pri­mer lar­go de Pe­dro Al­mo­do­var. Aun­que ya for­ma­ba par­te de las ñi­nas pre­co­ces hay que ser ob­je­ti­vos y de­cir que su ver­da­de­ra vo­ca­ción can­ta­ri­na se de­sa­rro­lla en la dé­ca­da si­guien­te. Pe­ro es de jus­ti­cia re­co­no­cer, que fue nues­tra ter­ce­ra ni­ña pro­di­gio.
Pe­ro si por al­go se ca­rac­te­ri­zan las chi­cas de los se­sen­ta, es por su ca­li­fi­ca­ti­vo de «ye-yés». Las que he­mos men­cio­na­do con an­te­rio­ri­dad, por unos mo­ti­vos u otros, no se las pue­de in­cluir en es­ta «de­no­mi­na­ción de ori­gen», por lo me­nos al cien por cien, aun­que to­das ellas efec­tua­ron gui­ños por ser mo­der­nas y di­ver­ti­das. El tér­mi­no ye-ye se acu­ñó de una  ter­mi­no­lo­gía si­mi­lar fran­ce­sa, que a su vez pro­ve­nía de los gri­tos «yeath, yeath» de los gru­pos bri­tá­ni­cos, es­pe­cial­men­te de los Bea­tles. Sil­vie Var­tan, Shei­la o Fran­çoi­se Hardy son ar­tí­fi­ces de ese fe­nó­me­no. Can­cio­nes di­ver­ti­das, agra­da­bles, com­pa­gi­na­das con ro­pa de­sen­fa­da­da, don­de pri­man las mi­ni­fal­das al es­ti­lo Mary Quant. Un acon­te­ci­mien­to tie­ne lu­gar en1963, doscientos mil jó­ve­nes pa­ri­si­nos de me­nos de vein­te años acu­den a un con­cier­to don­de triun­fa de ma­ne­ra so­bre­sa­lien­te la Var­tan acom­pa­ña­da de su com­pa­ñe­ro du­ran­te años, Johnny Hally­day. Ella es ele­gi­da ese mis­mo año por la re­vis­ta ga­la más im­por­tan­te de mú­si­ca Sa­lut Les Co­painsco­mo «me­jor can­tan­te fran­ce­sa­». La te­le­vi­sión ve­ci­na, con más de cuatro mi­llo­nes de apa­ra­tos por to­do el país, di­fun­de a to­das ho­ras esas mú­si­cas ale­gres in­ter­pre­ta­das por chi­cas di­ver­ti­das. En Es­pa­ña to­das las chi­cas quie­ren ser «chi­cas ye-yés» y sa­lir en las re­vis­tas y en la te­le­vi­sión.
De to­das las ye-yés, des­ta­ca de ma­ne­ra es­pe­cial Ma­ría de los An­ge­les, Ge­lu,una gra­na­di­na en­can­ta­do­ra que da­ba unos gri­tos por los cua­les se hi­zo muy fa­mo­sa. La lle­ga­ron a com­pa­rar con la ita­lia­na Mi­na. Aun­que an­te­rior­men­te a las ye-yés ga­las, en 1960 gra­bó su primer EP, pre­ci­sa­men­te con una can­ción fran­ce­sa Los gi­ta­nos. Pe­ro el tema que la hi­zo ar­chipo­pu­lar fue El par­ti­do de fút­bol, que po­pu­la­ri­za­ría tam­bién Ri­ta Pa­vo­ne, y que con el pa­so de los años ha se­gui­do en can­de­le­ro. Fue to­da una in­no­va­do­ra, mez­clan­do cha-cha con fox-trot, in­clu­so pio­ne­ra del fla­men­co-rock.
Más in­flui­da por la can­ción ita­lia­na que oía en el fes­ti­val de San Re­mo que por la mú­si­ca fran­ce­sa, fue ele­gi­da por una re­vis­ta mu­si­cal co­mo la «me­jor can­tan­te na­cio­nal». Fue so­na­do su ro­man­ce con el can­tan­te Ti­to Mo­ra con el que gra­bó No te creo, una can­ción que po­dría ser muy  bien un an­ti­ci­po a su frus­tra­da re­la­ción, que no pu­do lle­gar a más por el im­pe­di­men­to del pa­dre de ella, a la vez su má­na­ger, pa­ra aca­bar ca­sán­do­se con otro can­tan­te, San­ti. Más de veinte EPs, al­gu­no con Los Mus­tang, ha­cen que su pro­duc­ción dis­co­grá­fi­ca sea una de las más com­ple­tas. Can­cio­nes co­mo las ya men­cio­na­das, y otras co­mo Nin­gu­no me pue­de juz­gar, que hi­zo fa­mo­sa Pe­tu­la Clark; Siem­pre es do­min­go, Cuan­do ca­lien­ta el sol, Da­me fe­li­ci­dad, Re­na­to… en su voz son his­to­ria de nues­tra mú­si­ca pop. EMI recopiló en un CD sus me­jo­res in­ter­pre­ta­cio­nes. Y pa­re­ce ser que años más tarde se trasladó a Bar­ce­lo­na, donde re­gen­taba una ca­de­na de es­ta­ble­ci­mien­tos de ali­men­ta­ción.
Y si Ge­lu pue­de ser con­si­de­ra­da  la nú­me­ro 1, muy cer­ca de e­lla de­be­mos si­tuar a Ro­sa­lía Ga­rri­do, que ar­tís­ti­ca­men­te pres­cin­dió del ape­lli­do pa­ra no con­fun­dir con Lo­li­ta Ga­rri­do. Ma­dri­le­ña del ba­rrio de Cham­be­rí, aun­que va­lle­ca­na de adop­ción, ga­nó el fes­ti­val de Be­ni­dorm de 1962 con la can­ción La ho­ra. Gra­bó más de diez dis­cos, de­ján­do­nos te­mas co­mo Si yo can­to –que años más tar­de gra­ba­ría, en una ver­sión muy pro­pia, Si­nies­tro To­tal–, Di­le, Mu­ñe­ca de ce­ra y otras. Ade­más del su ya men­cio­na­do pa­so por el fes­ti­val de Be­ni­dorm, fue asi­dua de muchos otros. Muchos años después fue con­ce­ja­la en un ayun­ta­mien­to de la pro­vin­cia de Ali­can­te.
A par­tir de la se­gun­da par­te de la dé­ca­da co­mien­za a ocu­par un pa­pel de­ter­mi­nan­te Ma­ri­bel Llau­des, Ka­ri­na. Fue la otra chi­ca ye-yé por ex­ce­len­cia, su ca­rre­ra bio­grá­fi­ca-dis­co­grá­fi­ca es bas­tan­te co­no­ci­da. En­car­nó co­mo na­die el es­pí­ri­tu ye-yé, un po­co alo­ca­do, pe­ro sin pa­sar­se. Des­pués de su fra­ca­so en RCA fi­chó con His­pa­vox, sien­do uno de los bu­ques in­sig­nias de es­ta dis­co­grá­fi­ca. Asi­dua de los pro­gra­mas te­le­vi­si­vos de la épo­ca gra­bó múl­ti­ples te­mas, al­gu­nos de ellos con Los Pe­ke­ni­kes, uno de los gru­pos de mo­da de la época. Justamente el gui­ta­rris­tra de es­te gru­po, Tony Luz, se con­vir­tió en su pri­mer ma­ri­do. Tam­bién es­tu­vo sen­ti­men­tal­men­te uni­da a Ro­dri­go, el de Cá­no­vas, Adol­fo, Ro­dri­go y Guz­mán. El res­to de sus amo­ríos es un au­tén­ti­co cu­le­brón. Nos re­pre­sen­tó en el fes­ti­val de Eu­ro­vi­sión con una po­si­ción acep­ta­ble. Ga­nó el Fes­ti­val de la can­ción de Ma­llor­ca con Me lo di­jo Pé­rez, de Al­ber­to Cor­tez. Fue de las po­cas que no gra­bó Chi­ca ye-yé, la can­ción que hi­zo súper po­pu­lar Con­chi­ta Ve­laz­co, a la que no se la pue­de con­si­de­rar exac­ta­men­te una ye-yé. En 1965 ca­si to­das y to­dos hi­cie­ron una ver­sión de es­ta can­ción. Las más co­no­ci­das fue­ros las de Ge­lu, Los Bo­ti­nes, Los Tres Su­da­me­ri­ca­nos, Luis Agui­lé, Mi­guel Ríos, Ro­sa­lía… Es­te ca­si him­no for­ma par­te de la pe­lí­cu­la His­to­rias de la te­le­vi­sión, una com­po­si­ción de Au­gus­to Al­gue­ró y An­to­nio Gui­ja­rro. Es­tos dos au­to­res fir­man par­te de las can­cio­nes más exi­to­sas de aque­llos años.
«Bue­na par­te de cul­tu­ra pop española es­tá pro­ta­go­ni­za­da por las chi­cas. Es­to sólo fue el co­mien­zo. En años pos­te­rio­res la pro­duc­ción fe­me­ni­na tam­bién seguiría siendo de­ter­mi­nan­te»
La lis­ta de chi­cas se­ría in­ter­mi­na­ble pero re­cor­daremos al­gu­nas más. Lui­si­ta Te­nor, na­tu­ral de Za­ra­go­za, que gra­bó Yeh, yehLo­li­ta Ga­rri­do, una gran can­tan­te de bo­le­ros que fue cen­su­ra­da por­que can­ta­ba «muy pro­vo­ca­ti­vo». Ella es la voz de Eres ton­to, sin­to­nía du­ran­te años del pro­gra­ma A vi­vir que son dos días, de la Ca­de­na Ser. Li­ta To­re­lló, asi­dua de los fes­ti­va­les, fue to­da una es­tre­lla de la can­ción ro­mán­ti­ca, que se atre­vía con ver­sio­nes de Pi­no Do­nag­gio, Sony & Cher o Neil Dia­mond y con al­gún bai­le mo­der­no co­mo el de Saint Tro­pe Twist, in­clu­so can­tó al­gún te­ma pa­ci­fis­ta. Son los tiem­pos de las pri­me­ras can­cio­nes de En­car­ni­ta Po­lo, que tu­vo dos gran­des éxi­tos con Pe­pa ban­de­ra y Pa­co, Pa­co, Pa­co, pe­ro po­co a po­co su es­ti­lo fue de­ri­van­do  ha­cia te­mas to­da­vía más pa­chan­gue­ros… Lo­re­lla, nom­bre ar­tís­ti­co de una pri­me­ri­za Ma­ría Os­tiz, que gra­bó sus pri­me­ros te­mas a mi­tad de la dé­ca­da. Iva­na, a la que po­de­mos oír en la pe­lí­cu­la A 45 re­vo­lu­cio­nes por mi­nu­to, de Pe­dro Ma­só. Lau­ra, que can­ta­ba Tu lo­ca ju­ven­tud, con la que ga­nó en 1965 el Fes­ti­val de Be­ni­dorm. Un año an­tes lo ha­bía ga­na­do Iran Eory, una per­sa de na­cio­na­li­dad aus­tría­ca con el te­ma Eter­ni­dad. En 1966 Ali­cia Gra­na­dos, que lue­go for­ma­ría Ali­cia y Nu­bes Gri­ses, ga­nó jun­to a Santy, el que fue­ra ma­ri­do de Ge­lu, la edi­ción de ese año con la can­ción Noc­tur­no. Be­ti­na ga­nó en 1967 jun­to a Tony Da­lla­ra. Y si tan­to ha­bla­mos de es­te fes­ti­val es obli­ga­do ha­blar de la pri­me­ra que lo ga­nó en 1959, la chi­le­na Mon­na Bell con El te­le­gra­ma, con la que se hi­zo enor­me­men­te po­pu­lar. Otras que ini­cia­ron por en­ton­ces sus ca­rre­ras fue­ron la ita­lia­na Se­re­ne­lla, que lle­go a nues­tro país en los pri­me­ros se­sen­ta; So­nia, que in­ten­ta ser una «Ri­ta Pa­vo­ne ma­de in Spain». Y una chi­ca im­po­si­ble de ol­vi­dar es Mary­ni Ca­lle­jo. Ha­bía par­ti­ci­pa­do en un gru­po jun­to a Ti­to Mo­ra y a Luis Gar­dey, pa­ra lue­go for­mar Los Cua­tro Bru­jos. Fue po­si­ble­men­te, jun­to a Mi­mo, la pri­me­ra de nues­tras chi­cas que to­ca­ba al­gún ins­tru­men­to en di­rec­to. Con el tiem­po se con­vir­tió en una im­por­tan­te di­rec­ti­va y asu­mió el lan­za­mien­to, en­tre otros, de Los Brin­cos. Fue la pri­me­ra eje­cu­ti­va agre­si­va de la mú­si­ca na­cio­nal. Otras chi­cas de la épo­ca que con­si­guie­ron cier­ta po­pu­la­ri­dad fue­ron: Chi­qui­ta, Fi­na Ga­li­cia, Ge­ma, Ki­ni­ta, Yo­lan­da, Ai­ta­na, Am­pa­ro, Ana Ki­ro (que edi­tó va­rios dis­cos en ga­lle­go), Fanny, Lau­ra, Ra­quel, Fran­cis­ka, Isa­bel Ma­ría, Mir­la, Ma­ra Las­so, Adián­ge­la, Ce­ci­lia (no con­fun­dir con la fa­mo­sa com­po­si­to­ra de mis­mo nom­bre) Ma­ría del Va­lle, Mary Nie­ves, Ne­né, Ma­ri­na, En­car­ni­ta Or­tiz, Re­na­ta, Li­cia, Yo­li, Ma­ri­ló, Al­ber­ti­na Cor­tez, El­vi­ra y Mar­ta Bai­zán, una jo­ven de die­ci­sie­te años que in­ter­pre­ta te­mas pro­pios y de Adol­fo Wait­man.
No po­de­mos fi­na­li­zar este informe sin nombrar a aque­llas otras que for­man par­te de gru­pos de éxi­to co­mo Ele­na, de Los Mis­mos; Cris­ti­na, de Los Stop; May­ra, de Los Tres de Cas­ti­lla o Al­ma Ma­ría, de Los Tres Su­da­me­ri­ca­nos. Y tam­bién re­cor­dar a otras fé­mi­nas que gra­ba­ron con gru­pos –al­gu­nas de es­tas aso­cia­cio­nes ya es­tán men­cio­na­das con an­te­rio­ri­dad– co­mo, por ejem­plo: Ana Ki­ro y Los Brin­dis, Mi­la y Los So­nor, Ne­né y Los Ta­vis, Ma­ri­sol y Los Brin­cos, Ro­cío Dúr­cal y Los Con­ti­nen­ta­les (tam­bién gra­bó con Si­rex, Pe­ke­ni­kes y Brin­cos), Ra­chel con la or­ques­ta Los Mag­ní­fi­cos, Ge­lu y Los Mus­tang…
Y es que bue­na par­te de cul­tu­ra pop española es­tá pro­ta­go­ni­za­da por las chi­cas. Es­to sólo fue el co­mien­zo. En años pos­te­rio­res la pro­duc­ción fe­me­ni­na tam­bién seguiría siendo de­ter­mi­nan­te.