domingo, 27 de marzo de 2016

The Coup - "The Guillotine"


X Alfonso, uno de esos músicos cubanos que ignora la prensa internacional, solo pendiente de The Rolling Stones y su maquina de hacer dinero.



Otras semanas de ‘pasión’: los viajes para ver ‘El Decamerón’ y ‘Emmanuelle’

Un fotograma de El último tango en París.
Un fotograma de ‘El último tango en París’.

Texto aparecido en El Asombrario el 27 de marzo de 2016.

Semanas santas ha habido para muchos gustos, aunque el discurso dominante se haya empeñado en destacar la de vírgenes y capirotes. Hoy aquí, en ‘Culturas Invisibles’, queremos recordar aquellas otras peregrinaciones al extranjero, mucho más profanas, de principios de los 70. Mientras en España programaban en cine y televisión ‘La isla del tesoro’, Buster Keaton o ‘Mi querida señorita’; al otro lado de la frontera con Francia, la semana de pasión se desataba con ‘Yo soy una ninfómana’, ‘El Decameron’ de Pasolini o ‘El último tango en París’, de Bertolucci.

Eran rutas que poco tenían que ver con la pasión religiosa y más con otra pasión y con poder visionar lo que aquí no estaba permitido. Pocos cinéfilos y sí una mayoría ardientes de deseo por comprobar aquello que estaba vetado y que a escasos kilómetros era lo habitual. Lo que empezó siendo una escapada en busca de cierta libertad acabó convirtiéndose en un negocio excelente.

Tiempos olvidados en que cerraban lugares de juego, teatros y prostíbulos, dando paso a potajes y torrijas. En las emisoras de radio, la música religiosa era la única radiable. En los cines, proyecciones también religiosas o de romanos, algo que podemos comprobar todavía en las programaciones de algunas de nuestras televisiones. No hace tanto, la clásica película X de los viernes de Canal + desaparecía de la parrilla en tan señalada fecha.

Es 1972 y en nuestra única televisión, con dos canales, UHF y VHF, en las fechas cercanas a la Semana Santa se podían ver títulos como: La isla del tesoro de Victor Fleming, Toni de Jean Renoir o ciclos dedicados a Ingrid Bergman y Humphrey Bogart. En la gran pantalla estrenos como No desearás a la mujer del vecino, de Fernando Merino, o La semana del asesino, del nunca suficientemente reconocido Eloy de la Iglesia, anunciándose para el Domingo de Resurrección el estreno de Los clowns, de Federico Fellini. Las películas más taquilleras, algunas de ellas es de suponer que con notables cortes censurados, correspondían a Buster Keaton con El maquinista de la general, a Joseph Losey con El mensajero, y a Sam Peckinpah con Perros de paja, y entre las nacionales, Mi querida señorita, de Jaime de Armiñán, y Las melancólicas, de Rafael Moreno Alba.

Curioso surtido, pero no suficiente. Tiempos de aperturismo estético donde era imposible acceder a aquello que disfrutaban en Francia, pero no en España y no en Portugal, que todavía tenía que sufrir su dictadura militar un año más, y que muchos no querían perderse.

Las ciudades favoritas a desplazarse eran Biarritz y Perpignan, dependiendo del lugar de inicio de trayecto. Así, en la primera de las poblaciones los días 30 y 31 de marzo y 1 y 2 de abril se celebró el IV Festival de Arte y Ensayo en el Casino Municipal. Entre las películas exhibidas, El Decamerón de Pier Paolo Pasolini, Music Lover de Ken Rusell, Easy Rider de Denis Hooper, Le soufle au coeur de Louis Malle y Taking off de Milos Forman. Se podía acudir por cuenta propia o en viajes organizados por agencias con sedes en Zaragoza, Madrid, Bilbao, San Sebastián, Valencia, Barcelona o Pamplona.

Por su parte, en la localidad francesa de Ceret, a 12 kilómetros de La Junquera, como explícitamente se anunciaba en la publicidad, tenía lugar el correspondiente ‘Cine – Ciclo 72. Programa para Semana Santa. Selección cinematográfica internacional inédita en España’. Una programación intensiva donde se podía ver de todo un poco; desde La sal de la tierra de Herbert J. Biberman hasta Yo soy una ninfómana de Max Pécas, pasando por Los cuentos de los hermanos Grimm o El Decamerón. Existía un abono de 100 francos, unas 1.300 pesetas de la época, que permitía el acceso a 14 proyecciones y otro de 77 para 10 pases. La entrada suelta a 10 francos. Viajes desde la Barcelona cercana, jueves y sábado.

Algunos de los títulos fueron toda una peregrinación, como Emmanuelle, de Just Jaeckin, o El último tango en París, de Bernardo Bertolucci. La sodomización de Maria Schneider por Marlon Brando hizo correr hilos de tinta y todo tipo de comentarios. Se afirmaba que el consumo de mantequilla aumentó en nuestro país al utilizarla Brando como lubricante para la penetración, acción no prevista en el guión inicial como años después reconocería el propio director, una violación en toda regla. La actriz, fallecida en 2011, manifestaba lo siguiente al Daily Mail en 2007: “Aquella escena no estaba prevista en el guión, aunque digan otra cosa. Pero no pude decir que no. Debería haber llamado a mi agente o a mi abogado, porque nadie puede ser obligado como actor a hacer algo que no esté en el guión. Pero en ese entonces yo era muy joven y no lo sabía. Así fui obligada a exponerme a lo que creo fue verdadera violencia. Las lágrimas que derramo en esa película son verdaderas: son lágrimas de humillación”.

Aquellos viajes permitieron, en fin, llenar páginas y viñetas en revistas de humor como Hermano Lobo, donde se relataba un ácido debate, en París, sobre una película española, Último chotis en la corrala, inexistente fruto de la imaginación del autor de aquella crónica  y en otras de información general como Triunfo, donde Manuel Vázquez Montalbán narraba con maestría aquellos episodios que todos parecen olvidar, pero que siguen formando parte de nuestras culturas invisibles.

Semanas santas hay y ha habido muchas, aunque sólo se visualicen algunas.

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿Cuál será el desenlace del encuentro Atlético Madrid - Ayuntamiento de Madrid?


Artículo publicado ayer en Diagonal.

El maestro Eduardo Galeano se definía como un mendigo de buen fútbol, agradeciendo "el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece". La lectura reciente de La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres fue un descubrimiento para alguien que no se dedica al urbanismo. Acceder a datos e informaciones en un contexto de lucha de clases poco abordado por mí. Procesos de exclusión que relacioné con algo que me divierte, el fútbol, en concreto el Atlético de Madrid. Relación surgida a propósito de la Operación Mahou-Calderón.

Se han producido varios debates públicos sobre dicha operación que trasladará el estadio colchonero de Arganzuela a San Blas. En el que asistí, discurso casi unánime: la operación no sería rentable económicamente para nadie, incluido el Atlético, cuestionando que el club de los Gil y Cerezo pueda hacer frente a los pagos.

Rechinaban tales afirmaciones, que poco tienen que ver con la narrativa oficial, prensa deportiva y club. Este último recientemente ha comunicado que hasta el 31 de marzo es posible asociarse para tener preferencia a la hora de elegir ubicación en el nuevo estadio. En la actualidad, hay más de 84.000 seguidores. Ser socio y abonado no es lo mismo, hay más socios que asientos disponibles, éstos están garantizados para los abonados.
  
El pasado mes de mayo la empresa Euroamerican Sport Marketing informaba de la reanudación "de las negociaciones de los dirigentes del Atlético con la empresa Eithad Airwais para darle nombre a su nuevo estadio". Enrique Cerezo, presidente del Club, declaraba en un programa deportivo: "La final de la Champions League se disputará casi con toda seguridad en el nuevo estadio colchonero el año de su inauguración". Y el consejero delegado Miguel Angel Gil Marín afirmaba, en otro debate –en presencia del concejal de Desarrollo Sostenible José Manuel Calvo y de la concejala socialista Mercedes González–: "Nos vamos a la Peineta, sí o sí".

En plena expansión capitalista del deporte, los equipos que aspiran a ser globales –a fin de cuentas empresas generando buenos dividendos– basan sus estrategias en masa social, expansión, recursos y resultados.

El Atlético se ha marcado como objetivo alcanzar los 100.000 abonados, meta posible con buenos resultados deportivos, contando con más de 16 millones de seguidores en redes sociales y en plena expansión. Dispone de ciudad deportiva en Majadahonda y acuerdos cerrados para instalar otras en Móstoles y Alcalá de Henares. Además, espera desbloquear la de Alcorcón, paralizada por la espantada de Eurovegas, expansión a completar con un acuerdo con el Ayuntamiento de Manuela Carmena para dar salida al Centro Acuático Olímpico, a medio construir y sin ninguna viabilidad posible, situado en la misma parcela de La Peineta, otro de los regalitos de Gallardón.

El convenio permite quitarse un muerto difícil de vender (no parece entrar en los planes del Ayuntamiento transformar el mismo en un espacio social), crear una residencia de jugadores, dotando al distrito de una serie de instalaciones deportivas abiertas a todas. 

Pero la expansión no sólo puede ser nacional. Internacionalmente puede firmar acuerdos en América Latina, los últimos fichajes de futbolistas proceden de allí, o China. La entrada con el 20% en el accionariado de Wang Jianlin no es altruista. El desarrollo del futbol en su país es su gran negocio a medio y largo plazo.

Para el Atlético, además de expandirse a través de las 200 tiendas en grandes superficies del dueño de Wanda, permite la venta de jugadores devaluados, como Jackson Martínez, comprado en 36 millones de euros y vendido en 42 seis meses más tarde.

Los rojiblancos cuentan en India con equipo propio, el Atlético de Kolkata, y en Francia puede ser accionista mayoritario del RC Lens. Recursos que aumentarán con el nuevo reparto de los ingresos del fútbol televisivo, que hasta la fecha benefician a Real Madrid y Barcelona, impidiendo que la Liga fuera realmente competitiva. Los ingresos esperados por este motivo se estima que pasen de 46 millones en la temporada 14/15 a 105 en la actual, sin contar los procedentes de la Champion League .

A lo anterior hay que añadir: ingresos de abonados, socios, taquillas, eventos, merchandising y patrocinios. Por el nombre del nuevo estadio espera ingresar 155 millones, el más caro del mundo, a los que hay que añadir marcas en camisetas, medias, agencias de viajes, coches, Mahou –¿casualidad?– y los conciertos que se celebran en el estadio.

Un Atlético intervenido judicialmente hace años, con sus últimos presidentes imputados o juzgados, hoy forma parte de la élite deportivo-capitalista, en el puesto 15 a nivel mundial, reduciendo sus deudas con la administración rápidamente, y esperando sanearlas en un par de años.

Estrategia que pasa también por lo deportivo. En vez de grandes figuras superconsagradas –modelo Real Madrid y Barça– fichajes jóvenes, baratos y de gran proyección. Plantilla de las más jóvenes de Europa, con veteranos como Tiago, Fernando Torres, Godín o Gabi. Director: Cholo Simeone. Apuesta deportiva pero sobre todo económica.

La proyección de jugadores tan jóvenes hace que estén en el punto de vista de las grandes empresas futbolísticas. El Atlético ya tuvo que deshacerse de algunos de ellos, como Diego Costa, De Gea, Agüero, Falcao o Filipe Luís, este último convertido en hijo prodigo tras su regreso. Para evitarlo, contratos de larga duración con cláusula de rescisión millonarias: Griezmann y Oblack (100 millones de euros cada uno), Koke y Godín (60), Carrasco y Lucas Hernández (45), Giménez (40) y Oliver Torres (36). Saúl, con 21 años, negocia nuevo contrato ante el interés del Barça y equipos ingleses por hacerse con sus servicios, con una cláusula actual de 45 millones que seguro se incrementará. Para ficharlos hay que pasar por caja, dejando un buen dinerito a agentes e intermediarios varios.

El Atlético será una empresa muy rentable. Si es preciso efectivo siempre habrá un Carlos Slim que facilite un crédito de 150 millones para acabar el estadio , convirtiéndose en propietario si no se devuelve, o –lo habitual– vender futbolistas. Diseño perfecto con la valiosa colaboración de Peter Kenyon, ex directivo del Manchester United y del Chelsea especialista en fondos de inversión y del afamado intermediario Jorge Mendes. Muchos negocios oscuros que poco a poco van viendo la luz a través de filtraciones como las de Football Leaks.

Con todas las dudas posibles, parece que las cartas del Atlético son relativamente claras: le toca jugar al Ayuntamiento. El resultado de este partido será trascendental para la ciudad.

El nuevo estadio se acabará. Lo que ocurra con el Calderón y los terrenos de Mahou sigue siendo un enigma que esperemos no se dilate en el tiempo, y que otra vez las grandes perjudicadas no sean las vecinas. Donde estés maestro Galeano, quiero decirte que siempre deseo que gane el Atleti, pero en esta ocasión prefiero que no perdamos todas. 

martes, 22 de marzo de 2016

Miles Davis "Milestones"


"Los anarquistas" por Moncho Alpuente.


Ayer pasamos un rato estupendo en el Homenaje a Moncho Alpuente. Muchas caras conocidas y un buen relato sobre la persona que posiblemente mejor ha contado la historia de Madrid en los últimos cuarenta o cincuenta años.

Videos, canciones, actuaciones y lecturas de textos. Moncho era columnista del periódico de la CNT. Un militante de dicho sindicato leyó la siguiente columna que Alpuente publicaba un 31 de julio de 2014.

LOS ANARQUISTAS

Los anarquistas son como las chinches, viven agazapados en las costuras de la sociedad, son prácticamente invisibles hasta que un día, mejor una noche, abandonan sus madrigueras y atacan a los indefensos humanos que están a su alcance, saltan de los colchones y con sus picaduras soliviantan el merecido descanso de los trabajadores.

Los anarquistas son una plaga, están por todas partes pero solo se detectan cuando pican con voracidad salvaje. Su vecino de arriba puede ser un anarquista, cuidado con los anarquistas. Los anarquistas dice el jefe superior de Policía están preparando un gran atentado aunque ellos no lo sepan. El jefe superior está bien informado porque su ministro de lo Anterior tiene línea directa con el Espíritu Santo desde que este se le apareció en un casino de Las Vegas y le atrajo de nuevo al redil diciéndole: «De que te vale ganar al black-jack si pierdes tu alma». Los anarquistas no tienen alma porque son, ante todo, unos desalmados que no respetan nada, ni la propiedad privada, ni a Dios ni al Rey, ni a la. Virgen Y hasta ahí podíamos llegar, los artefactos pirotécnicos que colocaron los anarquistas del comando Mateo Morral han despertado de su letargo a los nuevos inquisidores y a sus centuriones, el anarquismo vuelve a estar ahí, entre los radicales, los indignados, los insumisos, los republicanos, los antisistema, los del 15 M, forman parte de todas las mareas y son más difíciles de detectar que los yihadistas, por ejemplo, porque a veces no llevan barba y nunca lucen turbante. Los anarquistas prefieren el desorden a la injusticia y saben que ha llegado el tiempo de desordenar a conciencia el tinglado de la antigua farsa que se tambalea y a la que quieren seguir apuntalando  los grandes partidos. Los anarquistas dan mucho miedo a las gentes de orden y de gobierno, los anarquistas siempre están ahí para cuando los gobernantes necesiten amedrentar a sus súbditos. ¡Que viene la mano negra!. O nosotros o el caos… pues el caos, porque a ustedes ya les conocemos y cada día va a ser más difícil que nos vendan su burra. Rebuznan, luego cabalgamos.

lunes, 21 de marzo de 2016

Théâtre Vies-Age se presenta en Madrid con la obra en darija ‘Arrabouz’

Artículo original publicado en Pongamos Que Hablo De Madrid

El martes 29 de marzo de 2016, a las 19:30 horas, la asociación marroquí Théâtre Vies-Age se presenta en Madrid con la puesta en escena de la obra ‘Arrabouz’ de Amine Ghouada, escrita en darija, el dialecto árabe coloquial marroquí. Será en el auditorio del Centro Cultural Casa del Reloj (Paseo de la Chopera 6, Arganzuela, Madrid) con entrada libre.

La plaza de ‘Jamaa El Fna’ de Marrakech es un gran teatro al aire libre, un lugar único en Marruecos y en el mundo entero. Esta plaza es un antiguo patrimonio inmaterial del que disfrutamos en la actualidad y luchamos por que lo puedan disfrutar las futuras generaciones.

Cuentacuentos, malabaristas, herboristas, escribanos, encantadores de serpientes, músicos y adivinos se fusionan en la plaza de ‘Jamaa El Fna’ formando una rica herencia cultural reconocida por la UNESCO como “una continua recreación de las comunidades en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, que infunde un sentimiento de identidad y continuidad que promueve así el respeto por la diversidad cultural y por la creatividad humana”.

La Halqa, tradición teatral marroquí, forma parte de ese patrimonio y se encuentra en una situación difícil, su desaparición es inminente si no se toman medidas rápidas. Los actores de este ancestral arte narrativo difícilmente pueden vivir de ella por lo que la abandonan para dedicarse a otros oficios. De ser una profesión reconocida ha pasado a ser un hobby y esto ha hecho que poco a poco haya ido desapareciendo esta sugestiva forma teatral.


La Asociación de Investigación Artística de la Cultura Marroquí Antigua Vies-Age descubrió la Halqa hace tiempo y quedo impresionada por su sencillez, su profundidad y su inmensa imaginación. Así nació ‘Arrabouz’, un proyecto de teatro que une fuerzas para salvaguardar ese patrimonio inmaterial de la humanidad y redescubrir sus técnicas. Su objetivo es revivir la Halqa y devolverle su valor intrínseco gracias a una pieza de teatro única y original: ‘Arrabouz’

Amine Ghouada escribió ‘Arrabouz’ en darija, el dialecto marroquí de árabe coloquial, desarrollando técnicas de La Halqa de manera más profunda dándole un enfoque vanguardista, científico y académico, asegurando así una degustación artística sin precedentes para el público.

‘Arrabouz’ de Théâtre Vies-Age es una obra que enfatiza en la relación entre el actor y el público: “la esencia en sí misma del teatro”, según el teórico de teatro Jerzy Grotofski. No hay decoraciones, bastidores ni escenarios, simplemente el actor y algunos accesorios e instrumentos musicales. Un universo a descubrir, entre la Halqa y la improvisación teatral.

Vídeo Pièce de Théâtre ‘Arrabouz’, de l’association VIES-AGE, en tournée internationale


“No se preocupan por nosotros” (They don´t care about us). Un activista, Michael Jackson, silenciado.


Uno de los vídeos más impactantes del Michael Jackson tuvo dos versiones. La más difundido es el que se grabó en Brasil bajo la dirección de Spike Lee, en la Favela de Santa Marta en Río de Janeiro, causando un gran revuelo. 


Intervinieron más de doce mil personas. La población estaba entusiasmada: una estrella mediática iba a mostrar a todo el mundo las miserias, peleas, drogas incluso el hambre y las enfermedades de una zona olvidada por las administraciones públicas y controlada por las mafias locales.

Olodum fue el grupo que le acompañó, con una buena parte de los integrantes de su reconocida batucada.

Pero hubo otra versión, mucho menos difundida, la denominada Prision  grabada en Nueva York, dirigida también por Lee, molestando a autoridades e industria discográfica. 

En la actualidad es un tema que se entona en las manifestaciones de denuncia de la violencia policial contra la población negra y el racismo.


Un Michael Jackson activista y silenciado.  

miércoles, 16 de marzo de 2016

Bataclan, la sala atacada en París era el baile español

Le Bataclan en París.

Texto publicado ayer El Asombrario

Este domingo se han cumplido cuatro meses del atentado terrorista en cadena que segó la vida de 130 personas en París y que hizo que la sala parisina de Bataclan pasara a la historia como escenario de la peor salvajada. Sucedió el pasado 13 de noviembre, durante la actuación del grupo estadounidense Eagles of Death Metal. Pero aquí queremos recuperar otra parte de la historia de esa sala, que en los años setenta era conocida como “el baile de los españoles”.

No deja de asombrar que la sala se haya popularizado mundialmente por un acto tan horrible y no antes por la cantidad de actividades desarrolladas desde aquel primer café-teatro, puesto en pie por el arquitecto Charles Duval en 1864. Prince, The Cure, The Clash, Los Ramones o The Velvet Underground son sólo algunos de los nombres ilustres que pasaron por su escenario. Precisamente Lou Reed, Nico y John Cale grabaron un disco en directo en la sala, Le Bataclan 72, que durante años circuló en versión pirata hasta que se publicó oficialmente en 2004. La primera vez que volvieron a tocar juntos tras la disolución de la famosa banda neoyorquina.

Hasta aquí un poco de la historia más o menos conocida en los ambientes musicales.
Pero pocos saben que fue un lugar de encuentro para muchos españoles obligados a emigrar por motivos económicos, por motivos de clase. De hecho, a principios de los setenta la sala era conocida como “el baile de los españoles”, pues la sala era alquilada para celebrar encuentros recreativo-musicales como un singular círculo español.
En un ambiente así, no era de extrañar que algunas figuras de nuestra canción como Manolo Escobar, Antonio Molina, Camilo Sesto, Juan Pardo, Marifé de Triana, Carmen Sevilla y Concha Piquer se presentaran en su escenario.



Indagando en la historia española de Bataclan nos encontramos con un hecho curioso, protagonizado por emigrantes españoles. En 1971, Roberto Bodegas dirige su primer largometraje, Españolas en París. Se estima que entonces cerca de 40.000 españolas trabajaban de empleadas de hogar en la capital francesa. Buen motivo para contar una historia sobre ellas. Protagonizada por Ana Belén, Laura Valenzuela, Máximo Valverde, Tina Sainz, Elena María Tejeiro, José Sacristán y Emma Cohen, la película narra las vivencias de cuatro de ellas. Ana Belén, Isabel en la ficción, tiene una relación con otro español con novia en España. Sus amigas aconsejan que le abandone, no hace caso, se queda embarazada y es abandonada al negarse abortar, intentando salir adelante en solitario con sus propios medios.

Bataclan. Sábado por la noche, sala abarrotada. Mesas llenas de botellas y vasos. Humo de tabaco y baile, muchos bailes desplegados por la orquesta desde el escenario. Nostalgia y modernidad para un público español diverso. La actuación se ve interrumpida para presentar a una de las protagonistas de la película, Laura Valenzuela, venida directamente desde Madrid, y al director.

Abucheos y gritos de desaprobación resuenan en toda la sala, incrementándose cuando la entonces famosa presentadora de televisión sale a saludar. Ni sus palabras amables ni su llamada al espíritu nacional, “todos somos españoles”, consiguen aplacar los ánimos y se ve obligada a abandonar la escena. Turno para el director, que apela a unos versos de Celaya para intentar apaciguar el ambiente, consiguiendo el resultado inverso.

Acaba esta primera parte, orquesta y música enlatada llevan la paz a la pista de baile, que vuelve a enardecer cuando se anuncia que se va a proceder a la entrega de cuatro medallas, a dos de las protagonistas, al director y al productor. La sala es un clamor de reprobación al grito de “comerciantes, comerciantes”, algo similar al grito en el deporte de “peseteros, peseteros”. Félix Fanés contaba en un Fotogramas de la época lo siguiente: “El maestro de ceremonias se indignó y calificó al respetable de rebaño de ovejas que se dejaba conducir por una minoría disconforme”. La versión oficial parece que hizo hincapié en un altercado protagonizado por comunistas españoles y compañeros franceses de viaje.

Más cierto parece ser que la película, estrenada en España un año antes, había causado alarma entre los familiares de los emigrantes por las posibles similitudes entre ficción y realidad. Y los asistentes de aquel sábado a Bataclan quisieron mostrar públicamente su disconformidad por los contenidos de una película, que no habían visto, pero que para ellos distorsionaba su realidad y su dignidad como trabajadores emigrantes.

Como última curiosidad, relatar que la película fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Moscú y que el director manifestó su simpatía por los que amargaron aquel estreno parisino que casi nadie narró, pero que también forma parte de nuestra historia colectiva, de nuestras guerras culturales. Y de la historia de la ahora tristemente sala Bataclan.

sábado, 5 de marzo de 2016

"Una chica casi decente", espectacular baile de Rocío Jurado no incluido en la película.


Otra de esas películas que no pasará a la historia del cine dirigida por Germán Lorente, pero que se tiene su gracia en aquellos momentos en el que todos aventuraban cambios. 

Clásico relato de buscavidas con animación folclórica a cargo de una represente del género, en este caso Rocío Jurado, algo muy habitual en los primeros setenta.

Aquí el trailer, aunque seguramente lo más interesante y, creo, censurado el bailecito de la de Chipiona que va a continuación.




"Las colocadas" Historias para dormir una tarde de sábado.



Las colocadas es una película de Pedro Masó de 1972. Protagonizada por Teresa Gimpera, Tina Sainz y La Contrahecha, entre otras. Una historia de relaciones amorosas de tres jóvenes con señores casados, con sus moralinas correspondientes acorde con aquellos años.


Una de las protagonista fue La Contrahecha famosa bailarora de la época que decidió pasar a la gran pantalla a sabiendas que casi persona representativa del flamenco, al dar dicho paso, había conseguido se recordada por esto último. También protagonizó una de las películas más delirante del tardofranquismo Las Ibéricas.

Aquí el trailer de la película.